Curiosidades del Teatro Argentino


La historia del teatro
Velada especial a beneficio de la familia de los náufragos
El tenor español Antonio Aramburu
Almafuerte en el Teatro
La Congregación efectuó una velada
Velada en honor del Dr. Pedro Goenaga
“El milagroso hombre mágico”
Una noche muy fría
El Barón gitano
Asamblea Cívic
a
Teatro Coliseo Podestá

La historia del teatro

La historia de este teatro se remonta a fines del siglo XIX, cuando vecinos de la naciente ciudad de La Plata, concibieron la idea de dotar a ésta de un teatro de envergadura. Nació así, en 1885, la Sociedad Anónima Teatro Argentino que adquirió la manzana que ocupa el actual edificio.
El proyecto de construcción fue llevado adelante por Leopoldo Rocchi, arquitecto italiano, quien ideó una estructura según los modelos de su país, dotando a la construcción de un estilo renacentista. Las obras comenzaron en 1887, con un tiempo estimado de tres años.

Desaparecido Teatro Argentino


El teatro constaba de cinco niveles, con palcos y galerías, pudiendo albergar hasta 1.500 espectadores. Su construcción demandó cinco años de ardua tarea, pero esto no impidió estrenar su primera obra el día del octavo aniversario de la joven ciudad de La Plata, el 19 de noviembre de 1890.

La ópera fue Otello, de Giuseppe Verdi, cantada por la soprano Elvira Colonnese y el tenor uruguayo José Oxilia. El mismo trabajo fue interpretado en la celebración del centenario del teatro.

La temporada inaugural fue breve. Sólo se ofrecieron dos óperas en cuatro funciones que se detallan a continuación:

                                                            Empresa Cesare Ciacchi

17-11-1890

Otello (Ensayo general con invitados)


19-11-1890 y 22-11-1890 


Otello (Estreno en La Plata)

José Oxilia (Otello), Elvira Colonnese (Desdemona), Emilio Barbieri (Jago), Margherita Manfredi (Emilia), Romeo Sartori (Cassio), Gabrielle Sabbatini, Antonio Appiani, Roberto Mancini. Riccardo Furlotti, director de orquesta 

20-11-1890 y 23-11-1890 

Carmen 

Margherita Preziosi (Carmen), José Oxilia (Don José), Mary Melsa (Micaela), Pietro Cesari (Escamillo), Margherita Manfredi (Mercedes), Romeo Sartori. Srta. Radaelli, bailarina. Riccardo Furlotti, director de orquesta 

Seguidamente, presentamos la información que el periódico La Capital, de La Plata, daba a conocer sobre este acontecimiento cultural, ente el 17 y el 24 de noviembre de 1890, en sus páginas:

Recuerdos del Teatro Argentino

Velada especial a beneficio de la familia de los náufragos


El 24 de agosto de 1892, se efectuó una velada especial a beneficio de las familias de los náufragos de la torpedera de mar “Rosales”, cuyo hundimiento había acaecido en julio de 1892 en las costas del Uruguay.

La torpedera de mar “Rosales”
La torpedera de mar “Rosales”


La organización musical de este evento solidario se confió al maestro Riccardo Cendalli, de conocida actuación en la ciudad de La Plata, y el extenso programa (dividido en tres partes y ejecutado por artistas, profesores y un selecto grupo de aficionados) estuvo compuesto de los siguientes números:

Primera parte:
1) Gomes: II Guarany: Obertura
Orquesta dirigida por el Mtro. Riccardo Cendalli

Orquesta dirigida por el Mtro. Riccardo Cendalli

2) Himno Nacional Argentino
Coro femenino y orquesta dirigidos por el Prof. Juan Serpentini

3) Bériot: Concierto Nº 9 para violín, Op. 104
Edgardo Marín, violín, y Alejandro Chapeaurouge, piano

4) Verdi: Un Ballo in Maschera: Eri tu
Carlos Durañona, barítono, y orquesta dirigida por el Prof. Cordiglia Lavalle

5) Gran fantasía para dos pianos
Srtas. de Villanueva

6) Gounod: Mireille: Grand duo
Elena Goya, soprano, Carlos Castro, barítono, y orquesta dirigida por el Prof. Cordiglia Lavalle

7) Liszt: Marcha Rákóczy
Teresa Calandrelli, piano, y Prof. Eugenio Guiard-Grenier, piano

8) Romanza
Carlos Castro, barítono, y orquesta dirigida por el Prof. Cordiglia Lavalle

9) Serpentini: Patria, canto e cuore
Coro femenino y orquesta dirigidos por el Prof. Juan Serpentini

Segunda parte:

10) Bizet: Carmen: Fantasía orquestal
Orquesta dirigida por el Mtro. Riccardo Cendalli

11) Cavestany: La noche antes (Monólogo-pesadilla)
Faustino Trougé, recitante

Tercera parte:

12) Birman: Le vals du parisien
Orquesta dirigida por el Mtro. Riccardo Cendalli

13) Rossini: La speme
Coro femenino y orquesta dirigidos por el Prof. Juan Serpentini

14) Reichert: Fantasía melancólica, Op. 1
Eduardo Huergo, flauta, y Alejandro Chapeaurouge, piano

15) Pinsuti: II libro santo
Elena Goya, soprano, y orquesta dirigida por el Prof. Cordiglia Lavalle

16) Chopin: Scherzo
Alejandro Chapeaurouge, piano

17) In morte o Una santa creatura
Carlos Durañona, barítono, y orquesta dirigida por el Prof. Cordiglia Lavalle

18) Kraft: Aires húngaros / Kraft: Capricho de concierto
Prof. Eugenio Guiard-Grenier, piano

19) Rossini: Otello: Fantasía
Ada Calandrelli, mandolina, y Teresa Calandrelli, piano

20) Godefroid: Serenata aragonesa / Char: Le papillon
Mtro. Félix Lébano, arpa, y Justina del Carril, piano

Félix Lébano Arpa

11) Marcha final
Orquesta dirigida por el Mtro. Riccardo Cendalli

El tenor español Antonio Aramburu

El 19 de diciembre de 1894, el célebre tenor español Antonio Aramburu (1840-1912) efectuó su segunda y última presentación en el Argentino y nuevamente el recinto se vio colmado por compatriotas del artista, residentes en La Plata, y por un numeroso grupo de admiradores de otrora.


Este cantante, que había triunfado en las principales salas líricas de Europa y de América, ya no era, por lógica, “la voz más perfecta de su tiempo”. Pero, a pesar de ello y de haber perdido también parte de su increíble extensión, mantenía intactas su potencia y la posibilidad de ejecutar algunas de sus delicadas filigranas. Además, su intenso color varonil, ahora, en el declive, era manejado con notable sentimiento.


En el concierto, que fue (al igual que el primero) un calco de los dados en el Teatro El Nacional de la Capital Federal, sólo cantó tres números, con piano y sabiamente elegidos, y concedió dos bises, los cuales fueron, como se esperaba, muy festejados por los asistentes.

Programa completo del llamado “Concierto Aramburu II”


Primera parte: 1) Ponchielli: La Gioconda: Aria di Alvise; 2) Denza: Torna; 3) Faure: Les rameaux; 4) Donizetti: II Duca d’Alba: Angelo casto e bel; 5) Verdi: Aida: Ritorna vincitor; 6) Verdi: La Traviata: Ah, fors’è lui… Follie, follie… Sempre libera.


Segunda parte: 7) Stelle d’oro; 8) Massenet: II Re di Lahore: O casto fior; 9) Rotoli: La mia bandiera; 10) Verdi: La Forza del Destino: Pace, pace, mio Dio; 11) David: La Perla del Brasile: Gentil augel; 12) Petrella: Jone: Un istante vi chieggo… O Jone, di quest’anima. Fuera de programa: 13) Canción tradicional malagueña; 14) Verdi: Rigoletto: La donna è mobile.
Intérpretes: 1)7) Achille Zaccaria, bajo; 2)5)10) Lina De Benedetto, soprano; 3)8) Vittorio Bellatti, barítono; 4)9)12-14) Antonio Aramburu, tenor; 6)11) Luisa Fons de Calverá, soprano; 11) Prof. Calverá, flauta; 1-14) Carlo Previtali, piano.

“La sala de nuestro espléndido coliseo, el Argentino, presentaba anoche un hermoso golpe de vista, lleno de luz y lleno de concurrencia”.
“Diose principio al concierto con un aria de “Gioconda” cantada muy discretamente por el bajo Zaccaria, continuándose con los demás números del programa, sobresaliendo entre ellos, como era de esperarse, la romanza de “II Duca d’Alba” cantada magistralmente por el tenor Aramburu que fue calurosamente aplaudido. Las señoras de Benedetto y Fons y el barítono Bellati desempeñáronse correctamente. En la segunda parte del programa, la señora de Benedetto interpretó satisfactoriamente la romanza ¡Pace mio Dio!, siendo muy aplaudida lo mismo que el bajo Zaccaria en “Stelle d’oro”. Terminó este espléndido concierto con la romanza de la “Jone” cantada por Aramburu, quien a pedido del público cantó con toda sal una malagueña y La donna è mobile, siendo acogidas con estruendosos aplausos”. (El Día, La Plata, jueves 20 de diciembre de 1894, Pág. 2).

Almafuerte en el teatro

El 19 de junio de 1901, Pedro Bonifacio Palacios, conocido popularmente con el seudónimo de Almafuerte, organizó una inolvidable velada en el Teatro Argentino a beneficio de los presos de la cárcel de La Plata, ciudad en la cual residía. Esta reunión, que contó con el apoyo de la mayoría de los platenses, en especial de la prensa, se inició con el Himno Nacional por la Banda de Bomberos. Luego, tras unas palabras alusivas al acto, el Dr. Joaquín Castellanos presentó a Almafuerte, quien dio lectura a su trabajo “La Inmortal”. A continuación, la Banda de Policía, dirigida por el Mtro. Pedro Ruta, brindó un acertado momento musical y, finalmente, el poeta cerró la noche con el recitado de sus obras “Plebeyas”, “La sombra de la Patria” y “Jesús”.

Pedro B. Palacios “Almafuerte”

“La gran fiesta del pensamiento y del arte en una de sus mejores manifestaciones, que anoche tuvo lugar en el Argentino, ha revestido las proporciones que le asignaron las calurosas explosiones de simpatía de que ha sido objeto el poeta platense en estos días, por parte de sus numerosos admiradores.
Ante selecta y no escasa concurrencia, Almafuerte, de viva voz y con asento inspirado ha expuesto la grandiosidad un tanto vaga y confusa de su pensamiento, ligado en estrofas vigorosas que a la sobriedad clásica del fondo imitan la rítmica galanura de forma exclusiva que posee el cantar de las demonturas de las últimas capas sociales, de esa carne de cañón de todos los tiempos y de todos los pueblos.
Inútil es agregar que Almafuerte conquistó anoche en el Argentino uno de sus triunfos más ruidosos hasta ser aclamado con delirio por toda la concurrencia”. (La Provincia, La Plata, jueves 20 de junio de 1901, Pág. 1).

La Congregación efectuó una velada

El 28 de diciembre de 1904, la Congregación Hijas de María, de San Ponciano, efectuó una velada literario-musical a beneficio de su colegio y para entregar los premios adjudicados en el “Concurso Mariano”, organizado en honor de la Inmaculada.  

La Congregación se encargó del reparto de las localidades y aparentemente no invitó a la prensa (en parte, para evitar que, con la publicidad, el acto se pudiera confundir con una frívola reunión social). Por ello, no hubo comentarios sobre el mismo (por lo menos, en los periódicos consultados), salvo un breve párrafo en el diario El Día.

Dr. Juan Nepomuceno Terrero (Obispo Diocesano de La Plata)

Con excepción del Himno Nacional Argentino, de la Obertura de la ópera Tannhäuser, de Wagner, y del estreno público platense de la Cantata a Pío X, de Agresti, para barítono, coro y orquesta, se ignora el resto de las obras musicales interpretadas, como también el número de discursos y sus contenidos.

En lo que atañe a los participantes, sabemos que algunos de los oradores fueron el Dr. Enrique B. Prack, el Dr. Juan Nepomuceno Terrero (Obispo Diocesano de La Plata), el Dr. Pablo Padilla y Bárcena (Obispo de Tucumán), y el Dr. Rosendo de la Lastra y Gordillo (Obispo de Paraná). Por lo que toca a la parte musical, su organización le fue encomendada  al Mtro. Ferruccio Cattelani, quien rápidamente se aseguró el concurso del Prof. Vicente Caselli (piano), la soprano E. Darti, la mezzosoprano Corinna Cescati, el tenor aficionado Sr. Vigebano, el barítono Tito Poggi y la orquesta del Teatro Politeama, de Buenos Aires.  

El barítono Tito Poggi

Velada en honor del Dr. Pedro Goenaga


El 16 de diciembre de 1906, tuvo lugar la velada en honor al Dr. Pedro Goenaga organizada por la Asociación de Maestros de la Provincia, institución de docentes creada a fines de 1900 y la más antigua de las existentes en nuestro país.


Este acto, en realidad, fue una unánime demostración de gratitud de todos los maestros de las escuelas hacia el Senador Provincial Goenaga, su benefactor, quien gestionó con éxito el aumento de sus magros sueldos.
La organización estuvo a cargo del Mtro. Juan Serpentini, el cual distribuyó con su pericia habitual los discursos y los momentos musicales en las dos partes del programa. En este punto, conviene señalar que, para los números de música, Serpentini contó con el violinista Ferruccio Cattelani, el pianista Ferruccio Calusio y la soprano Rosa Amelia Lobato, tres figuras muy estimadas por el público platense, y con los mejores elementos de su prestigioso Instituto.

Lo que dijo la prensa (La Provincia, La Plata, lunes 17 de diciembre de 1906)

“El milagroso hombre mágico”

El 14 de abril de 1909, el inteligente y enérgico empresario Carlos Vasini presentaba en el primer coliseo platense al ilusionista norteamericano Maurice Raymond (1877-1948).

El gran Mago Raymond


Conocido a nivel mundial como “The Great Raymond”, este mago había comenzado a temprana edad con sus actuaciones en diferentes ámbitos, pero su carrera cobró verdadero impulso y se afirmó de manera concluyente hacia el segundo lustro de la última década del siglo XIX, la cual fue muy fecunda para el progreso y difusión del ilusionismo, principalmente en Europa y en el Nuevo Mundo.


En el Teatro Argentino, Raymond trabajó con Luella Cross, su primera esposa, y con una completa y brillante compañía, cuyos idóneos componentes sabían por sí mismos provocar y mantener el interés de los concurrentes a lo largo del dilatado espectáculo.
El debut fue un rotundo éxito que se vio reflejado en la boletería. La abultada recaudación determinó que la empresa le propusiera adicionar otras funciones, ofreciendo un total de diez entre el 14 y el 27 de abril.

Raymond el rey de los magos.


Es innegable que la Temporada Raymond habría dejado un recuerdo imborrable en La Plata, si en la despedida no se hubiesen suscitado sucesos tan lamentables, que sólo consiguieron en conclusión que este artista se marchara con una impresión negativa de la ciudad y de sus habitantes.
Seguidamente, se publica el programa integral de la noche de apertura y la nota completa del Diario El Día, de La Plata, del 28 de abril de 1909 acerca de los desafortunados acontecimientos de la última.

14-04-1909
Primera parte: Marcha por la orquesta; Obertura Raymond por la orquesta; Maurice Raymond: Mago, humorista y fantástico (El hombre que hace reír a todo el mundo); Magia japonesa: Las macetas misteriosas, Café nigromántico, Los pañuelos encantados, El jarro espiritista, Las aguas místicas de la India, El saludo de las naciones, El sueño del cocinero, El huevo misterioso, Aquí… allá… desaparecido; The witches, Cabinet, The girl, From nowhere

Segunda parte: Obertura por la orquesta; Luella Cross, Miss Irlanda, canta canciones irlandesas, inglesas y americanas asistida por el pequeño Wilbur; Ulises Brown, bailarín excéntrico mejicano; Las trianeras, bailarinas españolas

Tercera parte: Obertura por la orquesta; Algunas palabras de explicación; El maestro de las maravillas: Maurice Raymond (El arte de la escapatoria)

Cuarta parte: Obertura por la orquesta; Metempsicosis o El baúl misterioso por el matrimonio Raymond.

Una noche muy fría

El 9 de junio de 1910, fue, de acuerdo con ciertos comentarios de la época, un día muy frío en la Capital de la provincia de Buenos Aires. Esa noche, la Compañía Dramática Española Guerrero-Díaz de Mendoza retornaba a La Plata y se presentaba en el Argentino con el estreno local de la obra  “Doña María la Brava”, de Eduardo Marquina. La actuación de estos dos artistas ibéricos siempre era un acontecimiento social y aseguraba, en consecuencia, una gran afluencia de público.

Por eso, para el bienestar de los asistentes, la empresa decidió calentar la sala con braceros encendidos, lo cual fue unánimemente desaprobado por los concurrentes y el periodismo. (A continuación, se puede leer un breve artículo sobre este pintoresco asunto publicado por el diario El Argentino, el sábado 11 de junio de 1910).

Caloriferos en el Teatro Argentino de La Plata Argentina.

Diario El Argentino, el sábado 11 de junio de 1910.

El Barón gitano


El 27 de julio de 1913, la Compañía de Operetas Scognamiglio-Caramba, de Giulio Marchetti y Luigi Sapelli (Caramba), efectuó su debut en el Teatro Argentino con la “première” platense de “El barón gitano”, de Johann Strauss.

Antonio Rovescalli y Luigi-Sapelli (Caramba)

Aguardada con gran interés por su reputación y por la labor desarrollada el año anterior en Buenos Aires, la empresa no sólo se distinguía por sus escenografías y un lujoso vestuario, sino también por sus masas corales y la orquesta que secundaban de manera brillante a los protagonistas, de considerable nivel.

La sociedad ocupó el escenario con una breve temporada de seis títulos (todos en lengua italiana), de los cuales tres fueron novedades, siendo el 3 de agosto la función de clausura con “Eva”, de Franz Lehar.

De los estrenos (“El barón gitano”, “La bella Risetta”, de Leo Fall, y “Capriccio antico”, de Ion De Hartulary-Darclée), fue la última obra, de modo incuestionable, la que conquistó el favor absoluto de la concurrencia.

Con libreto de Carlo Zangarini, basado en un cuento de Matteo Bandello, esta comedia musical, así llamada por el compositor, reunía cumplidamente todos los recursos para convertirse en un éxito. Por otra parte, los papeles centrales fueron cubiertos por los mejores elementos de la “troupe” y la dirección orquestal se encontraba en las manos del maestro Vincenzo Bellezza, quien tendría, en unos años, un lugar relevante entre los directores de ópera y de concierto.

A continuación, damos el elenco completo de “Capriccio antico” y reproducimos en su totalidad la crítica del diario El Argentino, ya que, limitados por el espacio y por el espíritu de estos “recuerdos”, se iría de nuestras posibilidades brindar una información mayor acerca de este trabajo y de los demás, al igual que de esta inolvidable temporada de opereta de apenas ocho funciones. En realidad, ocho grandes triunfos artísticos y sociales.

Capricgio Antiguo

01-08-1913 Capriccio antico (Estreno en La Plata)
Maria Ivanisi (Mona Zilia Duca), Carlotta Cenami (Barbara), Giuseppe Pasquini (Messer Filiberto Da Virle), Ubaldo Orlandi (Giovanni Da Spoletta), Ernesto Treves (Carlo VII Re di Francia), Margherita Ciprandi (Agnese Sorel), Margherita Ciprandi (L’ostessa), Luigi Consalvo (Jacques Coeur), Jeanne Morini (Isabella), Umberto Lupoli (Il Grande Connestabile), Luigia Castelli (Il maestro di palazzo), A. Caus (Montijoie), Giovanni Podersai (Mane), Guido Mussi (Phares), Guido Mussi (Un venditore girovago), Gaetano Tozzi (Tekel). Antonio Rovescalli, escenografía. Vincenzo Bellezza, director de orquesta.

La comedia musical que tuvimos ocasión de conocer anoche en el Argentino, soberbiamente presentada y atinadamente representada por la compañía Scognamiglio Caramba, nos aparta un mundo de las operetas vienesas. Dejamos de llenarnos los oídos con un vals que acaba por obsesionarnos y refrescarnos el espíritu saturado de “tante cose” á veces casi lujuriosas y á veces sicalípticas.


Hartulary Darclée, hijo de la renombrada soprano de este apellido parecería heredar el instinto musical. Su “Capriccio antico” lo demuestra evidentemente, siendo como es la primera de sus obras entregada al teatro.
Elegante siempre, ora ligera, ora apasionada, pintoresca por momentos y por momentos trabajada en las voces y en la orquesta como si se tratase de hacer una obra de mas aliento que una simple opereta, la música de Hartulary Darclée, aun sin revestir vulgares caracteres de facilidad populachera es de facil y agradable comprensión.

Ion De Hartulary Darclée
Ion De Hartulary Darclée


No incurriremos en la pequeña pedantería de intentar un análisis de la comedia musical que oímos por primera vez anoche, porque además de ser pequeña no encuadra en nuestros hábitos.
Para los fines de una breve crónica, tal como la reclaman las necesidades de la información y la impone la hora en que escribimos, basta dejar constancia de las impresiones que nos produjo, rápidamente, lo mismo que la oímos y la saboreamos.


Ya en el primer acto el dúo que cantaron la Ivanisi y la Cenami y el que cantaron casi á continuación la Ivanisi y Pasquini, breve y de agradable ritmo el primero, especialmente cuando se funden las dos voces, y apasionado en el tenor y frívolo en la soprano-casi pintura de caracteres- con un sentido comentario en las cuerdas- ya en el primer acto, decíamos, ambos dúos resultan gratísimos. La frase que cantan á dúo el tenor y la soprano es de un corte tan gentil como elocuente. El tiempo de valser, cantado y movido, con que termina el primer acto es de un efecto extraño y placentero.


El preludio del segundo acto es muy lindo, lo mismo que el duo para dos sopranos coreado por las voces femeninas y que filó con exquisito buen gusto la Morini. El cuarteto para dos voces femeninas y dos masculinas con que casi finaliza este acto, bordado sobre un extraño movimiento de frases casi antitéticas, es uno de los mas bellos trozos de la obra.

Jeanne Morini


El preludio del tercer acto bordado sobre motivos de valses de extraños giros que inician vigorosamente los instrumentos de la batería para ser comentados y amplificados por las cuerdas, agradó sobremanera y debió ser bisado para dar gusto á la sala que lo aplaudió entusiastamente. Bellezza repitió su bello gesto que tantas simpatías le captó cuando hizo repetir el preludio del tercer acto de “Eva”, sin dirigir á la orquesta.


El solo de tenor, que es una agradable serenata, el duo de carácter cómico que le sucede, el duo de soprano y tenor y el racconto que este canta, son números muy bien tratados y que fueron hechos valer debidamente por Pasquini y la Cenami. (Si Orlandi pudiese, qué no puede, el duo de carácter cómico, secundada la Cenami por él, habría agradado mas).
La interpretación que obtuvo la obra corrió parejas con la presentación. Esta fué en extremo hermosa, tanto en la escenografía como en la indumentaria.


No haremos párrafo aparte para cada uno de los artistas que intervinieron en la representación de “Capriccio antico”, porque basta decir al respecto á todos ellos, con la salvedad hecha anteriormente, que pusieron de lo suyo cuanto tuvieron para hacerla lucir y lucirse ellos mismos.
Y como de costumbre, los conjuntos permitieron apreciar debidamente la empeñosa labor del maestro Bellezza y de la dirección artística de la compañía.
Fuera injusto pedir mas. (El Argentino, La Plata, sábado 2 de agosto de 1913, Pág. 3).

Asamblea Cívica


El 15 de mayo de 1915, el Teatro Argentino albergó la Asamblea Cívica, organizada por el Comité de la Sección Primera del Partido Radical, cuyo fin era designar el Comité Central y representantes en la Convención y el Comité Nacional. El número de concurrentes fue muy elevado (como se observa en la fotografía) y, en los días subsiguientes, se comentaba que se había colmado la capacidad de la sala.


El acto se inició a las 21 horas con las estrofas del Himno Nacional y, a continuación, el Sr. H.C. Baudon tomó la palabra y presentó a los oradores. (Al pie de la foto, se puede leer el artículo completo que publicara el diario El Día el domingo 16 de mayo de 1915).

Coliseo Podestá