
Entre Ringuelet y Tolosa, mis recuerdos.
El fantasma del tren estacionado En los galpones abandonados de Tolosa Trajo a mi memoria aquella infancia La escuela 31 de primaria, las mil casas, El puente de acero y el tranvía. De la gente sentada en la vereda Viendo pasar la vida día a día.
Y los días pasan y aquellos días quedan.
Y vuelven los recuerdos a golpear Las puertas cerradas de mi vida Las abro y como punto de partida Una luz me lleva de paseo Balanceándome pié más pié por una vía Bajo la atenta mirada de mi abuelo Que apoyado eternamente en el tapial Controlaba uno por uno nuestros juegos.
Y los días pasan y aquellos días quedan.
Las plantas de laurel y mandarinasEl galpón del abuelo y el Bar de Fermín y Flora, Donde entre juegos de cartas y ginebras, O presenciando algún partido de bochas Pasaban sus clientes horas tras horas.
Y los días pasan y aquellos días quedan.
El aroma exquisito y penetrante de las pizzas de la Casa Freddy, las travesuras de cortar las tunas, los duraznos de Emir...las bergamotas. La farmacia Catalá y la Estafeta Y la angostura de la calle 7.
Y los días pasan y aquellos días quedan.
Y los veranos de tilos y eucaliptos Y los inviernos de calles embarradas Y primaveras de alfalfa y mariposas Que no regresarán pero han quedado En el rincón donde los guardo,
Entre mis mejores cosas y mi alma.
Cristina Alfano

¡Avanti! Si te postran diez veces, te levantas otras diez, otras cien, otras quinientas: no han de ser tus caídas tan violentas ni tampoco, por ley, han de ser tantas. Con el hambre genial con que las plantas asimilan el humus avarientas, deglutiendo el rencor de las afrentas se formaron los santos y las santas. Obsesión casi asnal, para ser fuerte, nada más necesita la criatura, y en cualquier infeliz se me figura que se mellan los garfios de la suerte... ¡Todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de su muerte!
Pedro B. Palacios (Almafuerte)


Reto Si porque a tus plantas ruedo, como un ilota rendido, y una mirada te pido, con temor, casi con miedo. Si porque ante tí me quedo estático de emoción, piensas que mi corazón se va en mi pecho a romper, y que por siempre he de ser esclavo de mi pasión? Te equivocas, te equivocas, fresco y fragante capullo, yo quebrantaré tu orgullo, como el minero a las rocas. Y si a la lucha me provocas, dispuesto estoy a luchar, Tú eres espuma y Yo mar, que en sus cóleras confía. Me haces llorar, pero algún día, Yo también te haré llorar. Y entonces, cuando rendida, ofrezcas toda tu vida, perdón pidiendo a mis pies, como mi venganza,es infinita en sus excesos. Sábes lo que haría en esos momentos de indignación? Te arrancaría el corazón, para comermelo a besos.
Julio
Flores, Poeta Colombiano.
(enviado por Daniel Ruiz May)

Ernesto Sabato Provinciana Rojas nació y vehementemente estudio y científica física se doctoró en la diagonal rochense lo conoció la ciudad luz lo recibió vocación literaria sobresalto cataratas manifestadas en el inconsciente resucito Pedro Henriquez Ureña profesor y amigo impregnado de lirismo os ayudo uno y el universo nació la pluma en sur escribió colaborando en publicaciones con tesón novelas y ensayos brotaron al por mayor siendo predilecto el homo de hoy las constelaciones de lectores leyó el túnel que el galo Camus entusiasmo al fin congratulaciones os dio de tantas vueltas que dio por fin triunfo sobre héroes y tumbas germino luego de extensos e intensos trabajos de maduración reverdecio la magistral vida con su empírica catedral pinceladas multicolores un hermoso óleo os pinto a Ernesto Sabato el gran señor.
Alberto Scarvaglieri


Benito Lynch Fray bentos, nacio a los seis años se traslado a la estancia el deseado que el deseo en Bolivar crecio a La Plata llego con el periodismo se cautivo en el dia trabajo diagonal 77 entre 8 y 9 vivio el jockey club frecuento cochechas de amigos,cultivo seis novelas publico y ciento veinte cuentos pario toda su obra tiene un signo comun el campo que tanto pero tanto amo palo verde, la evasion el potrillo roano,el antojo de la patrona, locura de honor muchos tocan diversos temas amor, honor y humor los caranchos de la florida se creyo que la obra a un yanqui le escribio pero fue el...el escritor plata dorada biografia autorizada raquela moza buena el gaucho montenegro disfrazado pero...bueno mister James de los huesos conocio a la negra ser indefenso e inocente pasion, amor y muerte juegan abiertamente el romance de un gaucho madre e hijos peleados doña Cruz y Pantaleon Reyes amor y rencor se desnudan rapidamente Benito Lynch... el fue del gaucho... cantor valiente y trabajador. Alberto Scarvaglieri Amor eterno Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor. Gustavo Adolfo Bécquer 

Solo por ti Eres del alma la ilusión vendita, Su esperanza, su bien y su tesoro Por quien a solas con afán se agita Y ardiente y loco el corazón palpita Diciendo a voces sin cesar te adoro En mis en sueños de placer te miro Tierna, apacible, espiritual y bella Y si al sentirme junto a ti suspiro, Y con las ansias del amor deliro, Es por la luz que tu mirar destella. Cual la perla en el fondo de los mares, Vive escondida en nacarado lecho, Así, despacio, en calma y sin azares, Para aliviar mis llantos y mis pesares. Llevo tu imagen en mi amante pecho Fijo en tu ser el pensamiento mío Sueña y te adora en ciego frenesí Y en medio de mi eterno desvarío Amo la vida y su esplendor ansío.
Autor anónimo (enviado por Guardian) 

Te miro Te miro y te admiro tu rostro al dormir. Te siento perfecta, te veo reír.
Te miro y te admiro me siento feliz. Tu boca rosada se entrega ante mí. Tus mejillas rojas me miran gentil. Tu rostro entre sombras se siente febril. Y tú no me sientes pero estoy aquí; velando tus sueños, cuidándote así. Eduardo Sebastianelli


Nosotros Somos siempre nosotros, Los que miramos al mundo, Los que nos alarmamos, Los que siempre luchamos Doblegando las fuerzas Con las manos abiertas Y no nos atamos a ninguna creencia.
Somos siempre nosotros los que armamos la vida, nos rodeamos de flores evitamos la envidia, separamos espinas. Somos las armas del poeta, cazadores de sorpresas. Eso somos nosotros.
Eduardo Sebastianelli 

Luz amarilla ante sus ojos
Amor recíproco. Besos, abrazos, caricias. Dulces miradas. Tiernas palabras. Aquel sentimiento que los unía fue creciendo día tras día, hasta llegar al punto de sentirse en un paraíso terrenal. Cierta vez, sorpresivamente, las palabras se endurecieron, las miradas perdieron su brillo. Pero el amor seguía viviendo. Una discusión había provocado este cambio. Se preguntaban por qué en ese momento, en que la felicidad había llegado a ellos. ¿No será quizás, un semáforo colocado por Dios ante sus ojos? ¿No será, tal vez, una luz amarilla que desea detenerlos unos instantes para que mediten sobre toda la dicha que poseen y que pueden perder en un segundo, si avanzan inconcientemente? Si atraviesan esa calle sin pensarlo puede suceder una fatalidad. Pueden lastimarse, y aún más, perder lo más preciado que poseen: sus sentimientos. Elízabeth Lencina


Arrepentido
Si solamente hubiese... soñado hasta el presente y al despertar supiese mi pasado cuantas cosas del ayer yo cambiaría como ser mi andar precipitado. Muchas cosas quizás ni existirían a pesar que pasaron a mi lado. Tantas cosas pasaron por mi vida. Tantas otras han dejado su legado. De cuantas me he arrepentido. Pero de conocerte a ti mi Vida, jamás siempre a tu lado...
Eduardo Sebastianelli |

Tengo. DOC (Catorcealogo por la Paz)
Tengo una sola madre LA NATURALEZA
Tengo un solo padre
DIOS
Tengo una sola bandera
COLOR BLANCO RENDICION
Tengo un solo país
EL MUNDO
Tengo una sola frontera
LA QUE UNE
Tengo una sola religión
LA VERDAD
Tengo un solo idioma
LA MUSICA
Tengo una sola raza
LA HUMANA
Tengo un solo camino
EL DESTINO
Tengo la mayor riqueza
LA SALUD
Tengo un solo orgullo
SER IMPERFECTO
Tengo una sola casa
MI CUERPO
Tengo una sola guerra
VENCER LA ENFERMEDAD
Tengo un solo motivo ...... AMARTE
Dr. Pablo Barral Steiner
DEL LIBRO : Poetica Psicopatogenica (ISBN)

Brisa Llega a mis sienes, tímida, temblando,
tan perfumada como un rosal
la tibia brisa, su andar es blando.
¡Primer suspiro primaveral!
Llega tan suave, tan dilatada cual de la linfa el correr fugaz, o de la amante ruborizada púdica y suave pasión veraz. Cuando en mi pecho, tierna se posa, bebo su tierna tribulación, entonces, dicha un instante goza, pobre, dolido, mi corazón. Pedro B. Palacios (Almafuerte) 
Aprendiendo Aprendí a olvidarte aunque el brillo de las estrellas me recordaba tus ojos. Comencé a borrarte de mi vida a pesar de que la luna me traía tu imagen. Te hice a un lado de camino, aunque tu voz sonaba en el aire.
Fui apagando tus besos,
a pesar de que el veneno colmaba mi boca.
Partí en dos tu fantasma,
aunque él seguía rondando en mis sueños.
Empecé a no sentirte, a pesar de que tus caricias
Revivían en mi piel como un fuego.
Y no Fue la lluvia ni el tiempo lo que me impulsó
A no esperarte,
fue que mi vida se aparto de la tuya,
Cuando vos me olvidaste. Agustina Ordoqui 
Rima LI De lo poco de vida que me resta diera con gusto los mejores años, por saber lo que a otros de mí has hablado. Y esta vida mortal, y de la eterna lo que me toque, si me toca algo, por saber lo que a solas de mí has pensado. Gustavo Adolfo Bécquer 
La mirada en tu cuerpo Cuando recorro con una mirada Los destellos de tu cuerpo Veo tu excelsa figura Y no puedo dejar de admirar La perfección de tus contornos Mis manos desean poseer Tu virginal encanto Y tu irradiante pureza que me alienta a suplicar El carmín de tus labios Tu cabello que cae como cascada Sobre tu cuerpo virginal Me enerva infinitamente Sentenciándome a vivir Imaginando el dulce de tu piel El suave roce de tus manos Se asemeja a un pétalo de rosa Que al tocarme, me enerva Me emociona, me crispa Y me enamora Y si comentamos sobre tus ojos Solo podríamos decir que son bellos Que me iluminan cuando me miran Y que me torturan Cuando parecen ser de otro Toda tu eres bella Tus palabras, tus pensamientos Tu ternura, tu inteligencia Y hasta el tono de tu voz Me parece adorable Imagino las perlas de tu sonrisa El brillo de tu boca y de tu piel Tu fragancia, tus caricias Tus ansias, tus temores Y tu inocencia guardada En fin, el saber que te amo Y que algún día serás mía Me mantiene vivo con la esperanza de recorrerte toda y descubrirte por mi mismo aunque ahora solo lo imagine. Esme (natural de México)

Poema a la ciudad de La Plata Allí estaba Dardo Rocha se llamaba un día de 1882 la piedra fue colocada aplausos y vítores se escuchaban una multitud aguardaban celestes y blancas banderas flameaban el himno nacional cantaban había lágrimas la emoción los embargaba creció... creció... creció... los años pasaban nació la catedral divinamente deseada plaza Moreno inmensa y amada la municipalidad de fachada soberana el museo de especies aceptadas el puerto de blancas aguas enamoradas la estación de tren de melancólica silueta perfecta y soñada el zoológico con animales de belleza extraordinaria si Dardo Rocha te viera... se llama...La Plata la ciudad adorada capital provincial de la Buenos Aires conquistada. Alberto Scarvaglieri 
Rima LIV Cuando volvemos las fugaces horas del pasado a evocar, temblando brilla en sus pestañas negras una lágrima pronta a resbalar. Y, al fin, resbala y cae como gota de rocío al pensar que cual hoy por ayer, por hoy mañana, volveremos los dos a suspirar. Gustavo Adolfo Bécquer 
Huellas Yo no sé si los puntos suspensivos son la duda quieta y el hueco en la arena es el amor sin sol como un principio estirado en punta y la impresión espasmódica del día mudo en que me fui para atrás en estrías de luz para atrás sin orilla, sin manos, sin bordes hacia atrás. Pero qué nostalgia el clavo de la risa y que estés en el hueco perfecto de tu cuerpo en la arena; que vengas despacio, lejos del viento y digas mi nombre o lo silbes en clave. Mientras tanto, un gesto, una rama, el olor de la tierra y la plaza helada del invierno cuando no estás y los pies que pisan otros pies que se fueron, y es líquida la pena de no verte en el hueco simétrico de la arena de tu cuerpo. Nada es promesa: es. Toco el dolor en punta. Nada viene: fue. La noche es lo que no escribo porque late. Te extraño; será que perdí el miedo de andar descalza sobre la lava.
María Laura Fernández Berro

Teatro Argentino Vinieron a buscarlo las bramas de la luna para enhebrar con sus cenizas un arco iris de fragor y angustia. Para robar sus ecos Y abrasarlos más allá del espacio donde Dios ilumina. Vinieron los espejos australes De la luna para copiar Sus ídolos de incienso sus secretos sus fugas. Y las voces ceñidas de leyenda amusadas al tiempo, entonaron astillas en su sombra. Vinieron a buscarlo los codiciosos duendes de la bruma para hurgar su misterio de belleza. Y su historia y su alcurnia y se trizó la felpa de su sangre y un corazón de luces herido en el desierto de la tarde, gimió en silencio y se partió en penumbras... Vinieron a buscarlo las claves de la luna para instaurar su pulso allí, donde la muerte tiene sonido forma ardor textura. Tierra del alma donde la eternidad callada buscaba desde siempre la raíz encendida de la música. Estela Calvo 18-10-1977 
Mis niñas Flota en la bañera toda la ilusión de ir navegando en barco a vapor con el jaboncito hacen el timón y una barricada contra la opresión.
Juegan en la cama, como en un tractor encierran en las cajas al lobo feroz y cuando se encuentran en dificultad llaman a retiro con facilidad. Juegan en la casa por cualquier lugar. Hacen los desastres de cualquier rufián. Ellas se convierten en esta canción, una es un pimpollo, la otra una flor. Cuando por las noches vamos a dormir, ellas con sus charlas se hacen sentir. Pero cuando duermen, flota la ilusión, son los angelitos que ha mandado Dios. Eduardo Sebastianelli

Prefiero el guardapolvo blanco a andar camuflado.
Prefiero andar descalzo
Que con botas.
Prefiero estar desnudo
A uniformado.
Prefiero caminar
A desfilar.
Prefiero equivocarme
A no hacer nada.
Prefiero cantar
A llorar.
Prefiero lo reciclable
A lo descartable.
Prefiero tomar mate
A fumar.
Prefiero reflexionar
A reaccionar.
Prefiero curar
A matar
Prefiero amar
A odiar.
Dr. Pablo Barral Steiner DEL LIBRO : Poetica Psicopatogenica (ISBN)
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