Artículos 2

 

Artículos 2

La curiosa historia de un árbol del Bosque platense

 A la Ensenada en busca de salud

La Plaza de la Duda

Entre los fundadores de la ciudad Ingeniero y Arquitecto Isaac Villa Monte 

El Médico Olvidado
El Nacimiento de la Universidad Católica de La Plata
Distinguirán a vecinos en la plaza Islas Malvinas
Un platense en América
El Efímero Gobernador Platense
La Joya Perdida de los Platenses
Los Grabadores del Tiempo
Jorge Pinchevsky: El Violín Mágico
La primera galería comercial de la ciudad
Voz y Presencia de la Ciudad
Miguel de Azcuénaga, la estatua perdida
 La Casa del patio Nazarí
Un actor platense que bien nos representa

 

 


 

La joya perdida de los platenses

 


La razón esgrimida por el gobierno provincial para la construcción del Ferrocarril Provincial era integrar a vastas zonas hasta ese entonces incomunicadas por vías férreas, recorriendo regiones ya servidas por otros ferrocarriles, abaratando los fletes con su presencia.
La Provincia de Buenos Aires concibió una red ferroviaria de trocha angosta a la que denominó Ferrocarril de La Plata al Meridiano V o Ferrocarril Provincial de Buenos Aires.

Todos los días a las 11 hs. partía desde la Estación “La Plata” del Ferrocarril Provincial de Buenos Aires hacia el interior de la Provincia un tren de pasajeros denominado “El nocturno”.
En la esquina de 18 y 71, había un importante hotel que alojaba a todos los turistas que venían desde el interior de la Provincia a conocer el sur de nuestra ciudad.

Este Ferrocarril que partía hacia el Meridiano V (limite con La Pampa) se inauguró el 21 de abril de 1910. El proyecto fue realizado por el Departamento de Ingenieros en el año 1908, uniendo a La Plata con el Puerto, el interior de la Provincia y la Capital Federal, a través de una trocha angosta destinada al transporte de cargas y pasajeros. La construcción estuvo a cargo de la “Societé Anonime Franco-Argentine des Travaux Publics”, representada en nuestro país por los ingenieros Pedro J. Dirks y W.H. Dates; la inspección técnica estuvo a cargo del ingeniero argentino Enrique Demadrid.

En la calle 17 y 71 se encuentra la Estación de trenes “La Plata” del Ferrocarril Provincial de Buenos Aires con una superficie cubierta de 53 metros por 11, y con un andén de 6 metros de ancho, proyectada por el Ing. Enrique Dengremont, construida en el año 1910 (posteriormente ampliada).

La estación fue el punto de llegada a la ciudad para muchos viajeros provenientes del interior de la Provincia. De expresión sencilla, con rasgos arquitectónicos clásicos de origen francés, contaba originalmente con un sector central de dos plantas y dos laterales. En el edificio funcionó la Oficina de Tráfico y las dependencias del Jefe de Estación, y en la planta alta, la Gerencia.

Las áreas de maniobras, talleres y barracas ocupan las manzanas comprendidas entre las calles 71, 72,13 y 22.
En los primeros años el taller del Meridiano V, atendía una cantidad pequeña de locomotoras y vehículos de carga y pasajeros, pero al incrementar el número de material rodante, las reparaciones adquirieron mayor volumen, es así que en el año 1929 se traslada al barrio de Los Hornos.

El Taller en sí fue muy importante y, estuvo dotado de amplias instalaciones para efectuar las reparaciones del material tractivo y rodante.
Tenía una capacidad en sus instalaciones y maquinarias como para atender a un ferrocarril con material tractivo y de remolque de 2000 kilómetros de recorrido.

Todo esto generó un barrio que tomó la denominación de Meridiano V y que siempre sueña con volver a esos años de gloria. Tal fue su esplendor que un importante tramo de la calle 17 estaba destinado exclusivamente a la actividad comercial, el mayor auge de la zona se conoció entre los años 1935 y 1960.
En 1961 comenzó la lenta muerte de esta vía férrea, tan importante para los platenses, vínculo y unión de los pueblos.

Roberto G. Abrodos

El nacimiento de la Universidad Católica de La Plata

 

Lo primero que merece destacarse y conocerse, es que la Virgen de Guadalupe, es la Patrona de la Universidad Católica de La Plata. Cuentan, que el motivo radicó, en que en 1961 se abrió, en la actual sede del Rectorado (13 entre 57 y 58 Nº 1227) y cuando todavía pertenecía al Asilo del Bueno Pastor, un pequeño templo en su honor, el cual, recién hacía la década del 70 se elevó a la categoría de Iglesia, y se estableció en su actual sede, justo enfrente de la citada. Patrona de México y Emperatriz de las Américas... "...Confiamos a Santa María de Guadalupe, patrona de México y de todo el continente, el destino de los pueblos americanos y de su nueva Evangelización..." (S.S. Juan Pablo II, enero de 1.999).

Sentado ello, durante la presidencia de Arturo Frondizi, su Ministro de Justicia e Instrucción Pública, nos estamos refiriendo al Doctor Luis Rafael Mac Kay, concretó y dio estructura legal a la más cara de las aspiraciones de la docencia argentina, y la consolidación de la libertad de enseñanza mediante el otorgamiento de las bases jurídicas, para la libre creación y funcionamiento -en el país- de universidades privadas.

Fue dicha plataforma la que permitió que en el año 1964, la Universidad Católica de La Plata (UCALP) fuera fundada por iniciativa del Arzobispo de La Plata S.E.R. Monseñor Plaza mientras -este- ejercía la presidencia de la Comisión Nacional de Educación del Episcopado Argentino.

Inicialmente la Iglesia Católica pensaba habilitar algunas facultades dependientes de la Pontificia UCA que había sido fundada en 1958 por Monseñor Derisi. A pesar de lo dicho, prevaleció el criterio de proyectar una universidad confesional local con una fisonomía propia que seria capaz de proveer el Arzobispado de La Plata, el cual ya contaba con el instituto Pro Universidad desde el año 1958.

Virngen de GuadalupeCon dichos basamentos, la institución echó raíces en dicha ciudad y se erigió como la primera universidad confesional privada de la región, denominándose inicialmente como “Universidad Comunitaria y Católica” (UCOYCA), y estableciendo su sede -primigeniamente- en el edificio del Colegio Inmaculada Concepción de María (11 entre 45 y 46), e iniciando sus actividades con tres facultades (Ciencias Económicas, Derecho, Arquitectura) y un Instituto de Sociología.

 

A dos años de su fundación, y por autorización arzobispal, recibió el nombre actual, trasladando su Rectorado a su actual sede en calle 13 entre 57 y 58 en el Edificio que ocupaba el Asilo del Buen Pastor y adquiriendo una nueva estructura organizativa que le permitió una mayor autonomía de funcionamiento.

Respecto de la autorización para funcionar como alta casa de estudios, en abril de 1968, obtuvo la provisoria y en agosto de 1971 la definitiva por decreto 2949/71, lo que le permite otorgar títulos con validez nacional sin necesidad de que sus graduados tengan que revalidarlo ante algún organismo o institución.

Según consta en el primer estatuto de la Universidad, la misma fue fundada de acuerdo con los documentos pontificios y la orientación del Concilio Vaticano II, y organizada en base a la libertad de enseñar y aprender garantizada por la Constitución Nacional y las leyes reglamentarias de educación e instrucción superior, teniendo como finalidad esencial la formación integral –científica, humana, cristiana- de los alumnos en sus distintas especialidades y el reconocimiento de que una Universidad católica debe ser asimilada a una familia, como célula básica de la sociedad y reflejo de ella.

Los problemas que ofrecía y evidenciaba la educación oficial de la región -incluso por aquellos años- a través de las universidades nacionales (llámese La Plata o Buenos Aires), hizo que la recepción que recibió de la comunidad en general y la educativa en particular, fuera llamativamente amplia, lo que generó la necesidad de que la carrera de Derecho sea dictada en un edificio independiente (conjuntamente con el Colegio secundario José Manuel Estrada que había comenzado a funcionar hacia fines de 1958). Ante ello, y en función de la cercanía con el Rectorado se adecuó el edificio actual (57 entre 13 y 14) que en décadas anteriores había sido utilizado por “Penales de la provincia de Buenos Aires” como cárcel de mujeres, y muestra de esta gran repercusión fue que en 1978 extendió sus enseñanzas a Bernal con la apertura de una sub sede, la cual se ubicó en distintos lugares (por ej. el Colegio Sagrado Corazón), hasta que, a mediados de la década del noventa, inauguró su propio edificio en la calle 25 de mayo Nº 51.

El Colegio Jose Manuel Estrada: Como anticipamos, en el año 1958, por iniciativa del distinguido y querido Padre Obdulio Malchiodi y como respuesta a la necesidad de la Arquidiócesis de establecer centros de educación media con orientación católica, se empieza a gestar la idea de crear el primer colegio arzobispal Platense, el que sirvió inclusive de experiencia para el nacimiento de la posterior UCALP.

Fue así, que el 25 de noviembre de 1958 -festividad de Santa Catalina-, Monseñor Antonio José Plaza, firmó el auto de creación del Colegio Nacional José Manuel Estrada, como se llamaba entonces. Su ubicación inicial del instituto fue en diagonal 74 nº 1461 y, a partir del 28 de junio de 1961, en calle 13 nº 1227 (es decir en el Rectorado de la Católica) compartiendo las aulas de la posterior facultad de Derecho.

Finalmente, hacia el año 1990, el Instituto se trasladó al nuevo edificio por la calle 58 nº 925 (entre 13 y 14) donde la Católica tenía una cancha de tennis de polvo de ladrillos.

Merece destacarse -finalmente- que el distintivo, que fuera ideado por Darío Olmo, el Padre Obdulio Malchiodi, Manuel Cazalla y Edgardo Alonso, entre otros, tendría la leyenda escrita en latín: VERITAS LIBERABIT, que significa “La verdad os hará libres”.

El Colegio  Ministro Luis Rafael Mac Kay: El Arzobispado de La Plata, ya contaba al momento de la creación de la UCALP con el Colegio Estrada, y al comienzo de la década del ochenta amplió su oferta educativa con El Colegio Ministro Luis Rafael Mac Kay. Este último, es una institución de enseñanza secundaria, y funciona en diagonal 73 y esquina 16 en el edificio que perteneció a la casa de “La Divina Providencia”.

El edificio es de antigua data, remontándose a las primeras décadas de la ciudad, habiéndose inaugurado el 7 de agosto de 1902 y erigido bajo las normas previstas por Josefina de Canosa para sus hogares. En esta casona residían jóvenes expósitas que se formaban en la fe y virtudes católicas a fin de integrarse a la sociedad.

En dicho lugar también funcionaba por calle 16 -si bien la entrada actualmente esta tapada, todavía se puede distinguir una amplia puerta y escalones- la Parroquia de “Nuestra Señora del Socorro”. Ambas instituciones funcionaron en dicho lugar hasta finales de los años 70, fecha en la que se trasladaron a nuevas construcciones con mejores servicios y más apropiada a sus respectivas funciones, y pasando el edificio a funcionar como la "pinacoteca" de la UCALP, utilizándose asimismo, en el primer piso como Facultad de Arquitectura, lo que se mantuvo hasta hace pocos años.

En este orden, en el año 1980, habiéndose remodelado interiormente las instalaciones, aunque conservándose su fachada original, se inicia el primer ciclo lectivo del Colegio Ministro Luis Rafael Mac Kay y para el año 1982 -es decir a dos años de su comienzo- ya se habían ampliado las instalaciones y las aulas, concretamente todas aquellas que dan por calle 46 y las contiguas de calle 16. Asimismo, en 1980, se inaugura -también- el Museo “Beato Angélico” en el mismo edificio.

La intención de las autoridades de la Universidad, encabezadas por el Arzobispo de la Ciudad S.E.R. Monseñor Antonio Plaza y el Rector de la Universidad el contador y economista Nicolás Argentato, fue la de hacer del “Mac Kay” un establecimiento secundario de avanzada para la ciudad. Con dicho fin, se proyecta que su duración sea de seis años (lo cual se mantuvo hasta el año 1988 que pasó a ser de cinco), en los tres primeros con doble escolaridad, dictándose a la tarde materias deportivas y manuales.

En este línea, en el Colegio se dictaban materias novedosas para los secundarios por así decirlo “tradicionales” tales como Estudio dirigido y se enseñaba el latín e ingles en los primeros tres años y los restantes el francés. Una característica que distinguió al Colegio en sus primeros años, fue que al término del tercer año, el alumno debía elegir entre dos orientaciones del bachillerato: una jurídica y la otra dirigida a la informática, contando esta última especialidad con un avanzado centro de cómputos para la época.

Dr. Guillermo Unzaga Dominguez


Conducción superior de la Universidad desde su creación:

1964/1966 Directorio encabezado por S.E.R. Mons. Antonio Plaza.-

1966/1968 Juan Francisco Muñoz Drake (Rector)

1968/1974 Antonio Mammoni (Rector)

1974/1985 Nicolás Argentato (Rector)

1985/1986 Gustavo Eloy Ponferrada (Rector)

1986/1999 Cayetano Licciardo (Rector)

2000/2007 Ricardo Manuel de la Torre (Rector)

2007 Rafael Luis Breide Obeid (Rector actual)

 

 

 

Un platense en América

 

Emir Ligaluppi en su casa en Dalas2La ciudad de La Plata ha sido desde siempre un centro cultural muy importante del cual han salido personalidades de las artes. Tal es el caso de Emir Ligaluppi un verdadero embajador de nuestra cultura con una larga trayectoria en medios radiales de nuestro país y del exterior.


Emir, es un producto platense nacido en el barrio de 59 entre 9 y 10, tiene estudios artísticos como actor de radioteatro durante 1949 a 1952 en la Escuela de Radioteatro impartido por la emisora oficial L.R 11 dependiente de la Universidad Nacional de La Plata.

En 1953, revalida sus años de radio y obtiene el carné de Locutor Profesional que es extendido por el Ministerio de Comunicaciones de La Nación que le otorga el carné Nro 1542.

Como locutor se desempeña por espacio de 12 años en Radio Provincia de Buenos Aires como locutor general (informativista, conducción de programas varios) y creador y conductor del programa popular “Pedestal del Tango”. Además se desempeñó como publicista y propietario de sello grabador de discos “Platendisc”. Fue también presidente de O.P.A.R.T (Organización Publicitaria Argentina de Radio Y Televisión) cumpliendo tareas en la organización y coordinación de espectáculos artístico-musicales y culturales.

Como autor y compositor es sumamente prolífico con algo más de medio centenar de temas musicales éditos e inéditos desde el año 1960, socio activo de la Sociedad de Autores y Compositores de Música Argentina (SADAIC), varias de sus obras han sido grabadas por diferentes intérpretes, entre las obras de mayor repercusión de destaca “La platense” zamba sureña dedicada a la ciudad de La Plata

 

La Platense

Letra y música Emir Ligaluppi

Zamba

I

Hay en tus calles ciudad de ensueños
Un suave aroma de tilos en flor...
Bis)*¡que embriaga el alma de los que viven
*siempre forjando sueños de amor!


Es tan hermoso ver por las noches
cuando la luna comienza a brillar,
Bis) *¡a las parejas muy primorosas
*dando la vuelta tradicional!

(Estribillo)

Yo te proclamo -¡Ciudad Bendita!...
Porque en tu cuna la dicha encontré...
Bis)* ¡Y aunque me aleje de tu regazo
*eterna en mi alma te llevaré!...

I (bis)
son tus mujeres todo un poema
que nos deslumbran con gran esplendor.
Bis)*¡y a cada paso van cautivando
*con sus encantos el corazón!

Ciudad de Rocha donde Almafuerte
cantó a la vida con hondo fervor...
Bis)* ¡con esta zamba quiero brindarte,
*ciudad querida todo mi amor!

(para el final se repite el estribillo)

Este autor posée además obras de real mérito, muchas de las cuales fueron traducidas a los idiomas, inglés y al italiano, habiendo sido llevadas varias de sus obras por diferentes intérpretes, por Europa, Japón y Egipto. Con el recordado actor y cantor Héctor Palacios, compuso el tango “Ellos que pueden hablar”, tema muy difundido en nuestro país y en centro y sud América.

Emir Ligaluppi conocido por su nombre artístico Carlos de la Peña desde 1976 está radicado en Estados Unidos donde se desempeñó como corresponsal en New York de la Enciclopedia el A-Z del tango editada en fascículos en Cali Colombia, creador y conductor del programa radial “En la noche de Nueva York tangos de Buenos Aires” de neto corte argentino y dedicado además a toda la colonia latina de New York y New Jersey y ciudades aledañas.

Es un auténtico hombre de tango, fue fundador y primer presidente de la “Agrupación Amigos del Tango en Nueva York” en el año 1977, coincidiendo con la llegada del actor y cantante Hugo del Carril a quien en esa oportunidad se lo designó como miembro honorario y padrino de la mencionada agrupación.

Luchador incansable auténtico referente y un gran embajador por años de todo el quehacer argentino habiendo fundado además “La Casa Argentina en Dallas Texas” siendo su primer presidente, fué editor propietario de la primera revista bilingüe “Hora Latina”, revista de carácter popular y dedicada a la comunidad latina en general.

Es autor del libro “Historias y poemas de un barrio con sabor a Tango” y de la “Voz del mundo” reseña biográfica de Carlos Gardel. Es bueno destacar que el último trabajo autoral es una milonga sureña “La guitarra de Grela”.

Actualmente está abocado a la escritura de un libro próximo a editarse.

Esta es la trayectoria de este platense, que calladamente como muchos, está trabajando siempre en la difusión de la cultura argentina.

Roberto G. Abrodos

 

 

 

 

Voz y Presencia de la Ciudad

 

 

 

En el programa que producía y conducía.Una mañana me asomé a la puerta de mi departamento al escuchar que mi vecino Hugo regresaba de su programa de Radio Provincia “Tribuna de Tango” allá por el año 70 y pico, Hugo...buen día, me permite una pregunta?, Si... Roberto, que necesitas? ...que buena voz tiene, quien...? me dice Hugo cansado, le digo yo: ...ese del apellido difícil...?, a sí, vos decís Marcelito Matzeiko? si ese, dije, “tiene un promisorio futuro” dijo bostezando profético Hugo, ya entrando a su casa despidiéndose.

 

El tiempo ha pasado tan pronto en esta bendita ciudad, la música de nuestra tierra ya no se escucha masivamente como en aquel entonces, cambiaron modas y costumbres pero el que siguió inalterable hacia el triunfo, hacia el bien fue Marcelo Matzeiko, su voz cada vez fue más escuchada, en el fútbol, básquetbol, boxeo, noticiero, locutor de ceremonias oficiales, conjuntamente con la locución comercial, automovilismo tarea que desempeña actualmente. Lo absorbieron en su pasión, los medios de difusión.

El ultimo premio del conductor de TV marcelo Matzeiko!!Empieza su tarea en Canal 2 (hoy América 2) grabando los avances y promociones, haciendo también la conducción y producción ejecutiva del programa musical “Noche de Estrellas” y el programa periodístico “Una Ventana al Futuro”.

 

En 1982 es designado como Asesor de los medios de comunicación social del Arzobispado de La Plata, también allí desempeñaba tareas como locutor oficial de la Universidad Católica de nuestra ciudad y aportaba sus conocimientos como profesor de periodismo y comunicación social en la materia radio de esta universidad.

 

Ha participado también en distintos programas de canales capitalinos como “Yo Fui Testigo” que se emitía por Canal 13.

 

En el año 1993 comienza en TVS (Televisión Selectiva) hoy Cablevisión haciendo la producción y conducción del programa “Sonidos en TV” de interés general. En Un premio más del conductor de TV Marcelo Matzeiko!!1995, comienza la conducción del programa “A Cara Descubierta” por Multicanal (Canal 5).

 

Jalonan su carrera muchos premios obtenidos, por nombrar algunos: En 1992 obtiene el premio “La Plata Publicidad”, como mejor voz masculina, en 1994 “Faro de Oro” de Mar del Plata, como mejor locución en rubro masculino donde participaron 700 emisoras de Buenos Aires y del interior del país, premio “Galena” en 1996 como locutor masculino se agrega a su vitrina y lo más reciente “Faro de Oro 2002” entregado como mejor conducción periodística de televisión y la nominación al mismo premio este año (2004) de su actual programa “A Cara Descubierta”, el 2005 fue también premiado como se aprecia el la foto del medio.

 

Todo esto habla de una dedicación y profesionalidad, de un hombre de bien, este “laburante” de gesto serio pero de gran corazón, que no se olvida de sus orígenes en LR11 Radio Universidad Nacional de La Plata. Transcurre su vida matizada con sus grandes amores Tatiana y Nadia, sus hijas, y un sello de nobleza que lo distingue, es un platense!!.

Roberto G. Abrodos

 

 

 

 

General José de San Martín.

La Plaza de la Duda

Una nota del Investigador Juan A. Greco

 

 

Monumento en Boulogne Sur Mer (Francia)Monumento en Boulogne Sur Mer (Francia)Desde la fundación de nuestra querida Ciudad de La Plata el 19 de Noviembre de 1882 hasta la fecha, varias generaciones de platenses nativos y por adopción han presenciado múltiples cambios en la plaza delimitada por las calles 50; 54 entre la avenida 7 y calle 6, hoy llamada San Martín.

Si nos remontamos al comienzo del proyecto, nuestro fundador el Dr. Dardo Rocha había deseado que esta plaza, una de las mas importante de la ciudad por encontrarse en su periferia nada mas y nada menos que: La casa de Gobierno, la Estación Central “19 de Noviembre” (hoy Pasaje Dardo Rocha) y el Palacio de La Legislatura, llevara el Nombre de Plaza “Bernardino Rivadavia” y que el imponente parque situado entre las intersecciones de las avenidas 25 y 51, poseyera el nombre de “Parque Libertador General San Martín”.


Por distintas controversias este deseo no se llego a cumplir y por casi 18 años no tuvo un nombre preciso, denominándose en forma pueblerina: “Plaza de la Estación” o de “La legislatura”, teniendo en su centro hasta fines de 1887, una gigantesca torre de hierro de 45 metros de altura que se utilizó para iluminación y luego por mas de una década, la plaza no tuvo nada en su parte central que la identificara.


El la remodelación del predio entre los años 1901 y 1902, por la razón de justificar una gran cantidad de dinero invertido en 9 esculturas de mármol compradas en Florencia y realizada por el maestro Escultor “Cavaliere Pietro Costa”, para un proyecto que no se llego a realizar, tomo el nombre de Plaza de la Primera Junta y se emplazó un complejo estatuario con los miembros del Primer Gobierno Patrio, un Torreón central con la esfinge de La Libertad en un principio y en otra reforma años después, un bronce alegórico de la Patria, obra del escultor A Giovanola sobre un Obelisco truncado de orden Jónico.


Este monumento fue muy criticado por la falta de gracia y estética, diciendo la voz popular que en vez de una plaza parecía un cementerio y por ley promulgada el 21 de abril de 1913, se autorizó al Poder Ejecutivo a desarmar el conjunto estatuario, distribuyendo cada escultura en las plazas de la ciudad, para evitar que se extraviaran y también a cambiar el nombre de la plaza por el de “Plaza San Martín”.


El 25 de Abril de 1914, con la asistencia del Presidente de la Nación Dr. Victorino de La Plaza; del Ministro del Interior Dr. Ortiz y otros funcionarios, se inauguró la “Plaza San Martín”en lo que había sido hasta 1913 la Plaza “Primera Junta, con una magnifica estatua ecuestre, desoyendo como dijimos al principio la voluntad del fundador, que era de emplazar el monumento en el Parque que lleva el nombre del Libertador y llamar a esta Plaza, “Bernardino Rivadavia”.


De allí en mas los platenses comenzamos a dudar si el que estaba en el monumento montado en un majestuoso caballo de bronce era el Libertador José de San Martín u otra persona, pues no se parecía en nada al que se conocían por las ilustraciones de la época, incertidumbre que ha llegado aun a nuestros días.


Muchos de aquella vez entonces y durante años hasta hoy, tanto el lugareño común como profesores de colegios, han dicho y enseñado a sus alumnos, que el prócer que se encuentra ubicado en la tradicional plaza platense es Bernardo de O´Higgins, inventando una historia tal, como que hubo un error de embarque y que San Martín esta en Chile en lugar de O´Higgins, ficción que hasta salió publicada no hace mucho en un diario platense. Incluso algunos que tampoco le han encontrado un parecido al prócer chileno, lo han bautizado como Sucre o el mismísimo Simón Bolívar.


Pero nada de eso es cierto, el monumento al Libertador ubicado en la plaza homónima no es ni mas ni menos que una copia fiel realizado por el método de “Cera perdida” del que se encuentra en el Boulevard Libertador General José de San Martín, en Boulogne Sur Mer (Francia) frente a la casa que fuera suya y que hoy es un Museo.

Placa que corresponde a su renunciación al poder de Lima.  Esta obra realizada por el escultor Francés Henry Emile Allouard, (1844-1929) muestra al Libertador montado sobre un imponente caballo, tomando con su mano derecha el asta con la bandera de los Andes. El monumento Francés fue inaugurado el 24 de octubre de 1909, aproximadamente cinco años antes que su gemelo platense. Para este acontecimiento partieron las cañoneras Paraná y Rosario y la Fragata Presidente Sarmiento, con la delegación Argentina y ochenta granaderos que junto al cuerpo de Marina de las naves y la Legión de Coraceros franceses, efectuaron los honores correspondiente. En este acto el artista Galo realizador de la esculturas, Henry Allouard, emocionado por tal honor al realizar la obra, pronunció unas conmovedoras palabras.

Placa que corresponde a su renunciación al poder de Lima
Ambos monumentos, como se puede ver en las imágenes, son exactamente iguales y constan de un pedestal de líneas severas y sencillas, realizado en granito gris pulido, que se eleva desde una base rectangular de vértices redondeados, orden que se repite también en su cornisamiento.


Una joven figura femenina que se alza al pie del pedestal representando la imagen de la Victoria envuelta largos paños que caen artísticamente en pliegues sobre el basamento, se acerca para entregarle al Libertador que está en lo alto, una corona de laureles . Esta imagen realizada en bronce de cuatro metros de alto se halla adosada al frente del pedestal.


Placa correspondiente al cruce de los Andes.En la parte posterior de este último se encuentra una alegoría realizada también en bronce, compuesta de una bandera, un cañón, un tambor y un clarín entrecruzados.
La figura del General San Martín, orientada hacia el Noroeste, como queriendo ver las altas cumbres mendocinas, está montado a caballo y portando la bandera de los Andes, cuyos dobleces caen sobre el hombro derecho del prócer.


Placa correspondiente al cruce de los Andes.Tanto la estatua ecuestre, como el pedestal y las alegorías, como ya mencionamos, son reproducciones idénticas de la de Boulogne Sur Mer, solo faltan las placas laterales en bronce, que en un bajo relieve representan el renunciación de San Martín al poder de Lima y el Cruce de los Andes. Ambos relieves, si bien llegaron al país nunca se colocaron y estuvieron guardados en dependencias de la Legislatura, con un paradero incierto hasta el día de hoy.


Lo que a veces no tenemos en cuenta cuando vemos una escultura artística, es que debemos tomar lo simbólico y no reconocerla por su rostro. El artista francés que realizó el molde a poco más de 50 años de la muerte de San Martín, no lo conocía y el único y verdadero testimonio de su imagen al no existir un retrato de él, es un daguerrotipo del Prócer en la ancianidad el cual no le sirvió para su fin. Solo se llevó por bocetos y testimonio de la época, de alguien que seguramente tampoco lo ha visto.


Tal vez si comparamos el monumento de nuestra ciudad y el que esta en Francia, con el del General San Martín que esta emplazado en el Central Park de Nueva York, inaugurado en 1941; el de Berlín (Alemania ) inaugurado en el año 2001 o Zeebrugge (Bélgica), ninguna de ellas será parecidas a la imagen que durante años nos mostraron las iconografía del los valores monetarios a los que los argentinos hemos estados expuestos o de la tierna imagen del libertador, que la revista Anteojito y Billiken imprimió en nuestras mentes infantiles.

Juan A. Greco

 

Los grabadores del tiempo

Hay fotos que muestran momentos irrepetibles de nuestra ciudad, de nuestro pasado, de eventos que quedan en nuestra memoria solamente y si no fuera por las imágenes quedaría solo en lo intangible, los fotógrafos retratan, congelan, transforman a las personas en objetos que pueden ser poseídos simbólicamente, algo tan importante como guardar un momento irrepetible, son historiadores, grabadores del tiempo, viajeros del pasado, la lente y la máquina son sólo objetos que detienen ese segundo relativo y irrepetible.

Nuestra ciudad se ha caracterizado por ser fotografiada desde su nacimiento, conocemos la capital de los primeros días por alguien que retrató esos momentos, se llamó Tomas Bradley o como muchos lo llamaron después el fotógrafo de Fino con su máquina.Dardo Rocha.

Pero quien domina la cámara es el hombre y en esta ocasión tengo la opción de conocer los retratos y al encargado de obturar, en este caso muy de cerca, es un amigo, alguien a quien aprecio, se trata de Eduardo A. Finocchi.

Todas la cosas pasan por el corazón las fotografías de “Fino” no son la excepción, tiene una tradición artística que le llega a través de su padre que lo han marcado igual que a su hermano “Tato” y dan un toque distinto a sus obras, nada en la vida llega sin esfuerzo y es así que realizó estudios fotográficos desde los 12 años con Emilio Finocchi (su abuelo) en La Pampa, con Jorge Viveros, Hugo Marcet, Darío Gaisler, el venezolano Marcos Leave, en la U.P.A., en la U.N. de La Plata, Dpto. de Medios Audiovisuales, en Kodak Argentina.

Fue jurado en la Escuela Bonaerense de Arte Fotográfico, en el Círculo de Oficiales de la Policía Bonaerense, en la Ciclo Cultural Bonaerense organizado por la H. Cámara de Diputados, en Concursos para la Tercera Edad de la Municipalidad de La Plata, etc.

Desde 1970 es fotógrafo documental y social. Actualmente se desempeña como Reportero Gráfico, Editor y Webmaster, siendo corresponsal y colaborando con medios gráficos provinciales.

En 1987 ingresa como fotógrafo a la H. Cámara de Diputados de la provincia de Bs. Aires, y en 1995 al crearse el Dpto. Fotografía, dependiente de la Dirección de Prensa, fue designado como Jefe del Dpto. Fotografía, cargo que mantiene hasta el presente, la Cámara de Diputados tiene un gran fotógrafo pero me consta que más que eso tiene a un gran compañero querido por todos.

Y siguiendo por calle 7 encuentro a otro gran amigo, siempre cámara en mano aunque sea una pequeña, hay fotos que son irrepetibles en esta página y se debe a la previsión de estos profesionales, tal vez unos de los fotógrafos con el carnet de número más bajo, hombre de Tolosa, nunca olvida su pasado, Alberto Antonini quien no deja de atender a los amigos por más trabajo que tenga en su negocio de venta y revelado y todo lo que necesite un fotógrafo de calle 7 y 58, Alberto es discípulo del  Dr. Nicodemo Scenna a quien recuerda con emoción, defensor de la ciudad y de sus espacios verdes, luchador y trabajador amigo de muchas personalidades de la ciudad, ha escrito sobre La Plata con mucha pasión en los medios periodísticos locales y sobre su Villa Rivera natal, cosas muy bonitas. Su paso es recordado en distintas instituciones. Es un placer hablar de la ciudad con Antonini que conserva siempre un espíritu juvenil.

Y allí muy cerca esta copiando y revelando y cargando en nuevos soportes distintas fotografías sociales que es un gusto ver, Gustavo H. Torre, filmaciones no faltan donde se aprecian personajes que ya no están o el incendio del Teatro Argentino y me recibe muy alegre, aunque esté tapado de trabajo.

 Ha hecho innumerables filmaciones, pero sus comienzos pertenecen a la fotografía que se podía ver en los cines al ir a ver una película, esa que nos daba una vista previa de cómo iba a ser el film.

Gustavo H. TorreAntes la técnica era muy distinta, había que tomar una fotografías del lugar y de los actores para el director de cine, trabajo con Torre Nilson y tuvo el gusto de respirar el ambiente de cine, que lo cautivo, después llegó a tener su propio estudio, trabajo para la televisión con gran técnica, le brillan sus ojos cuando le muestro mi pequeña cámara, en su estudio se escucha y se ve alegría captada con gran pasión.

Estos son sólo tres fotógrafos profesionales que conozco, sé que hay muchos más que han dejado en el papel testimonio de lo que sucedió, y hay incontable cantidad de aficionados, sin olvidarme de los que no están por que han muerto cumpliendo con su oficio como el inolvidable José Luis Cabezas, vaya mi homenaje a todo aquel que dispare su cámara, la única manera de disparo que honra la paz.

Roberto G. Abrodos

 

 

 

Jorge Pinchevsky: El Violín Mágico

 
Por el Periodista Luciano Federico Mete


Era uno de los fundadores del rock nacional. Integró grupos como “La Cofradías de la Flor Solar” y “La Pesada del Rock and Roll”. Grabó dos discos solistas y colaboró en muchos otros. En Europa, formó parte de la legendaria banda “Gong”. Después de mas de 4 décadas de trayectoria musical, murió el 21 de junio de 2003, a la edad de 59 años.


Jorge Pinchevsky era nacido en Rosario pero desde muy temprana edad, su vida se relacionó con La Plata, donde habitaba y era frecuente verlo caminar por las calles o escuchar su música en los bares locales. A los 5 años empezó a tocar el violín por iniciativa de su padre, con una formación exhaustiva, dedicada al estudio de partituras clásicas, en el Conservatorio, la Orquesta Sinfónica, la Orquesta Municipal y la Orquesta de Cámara de la Universidad Nacional de La Plata. A los 16 años, ya era violinista estable del Teatro Argentino de la ciudad.

A mediados de los 60, comenzaba la génesis del rock hecho en argentina, adaptando al propio lugar las influencias de lo que pasaba en el mundo (el movimiento hippie, la psicodelia, el rock como contracultura). Pinchevsky fue parte de esa camada fundacional, integrando La Cofradía de la flor solar (primera banda platense de rock), Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll y colaborando en otras grabaciones, como por ejemplo, “Instituciones”, de Sui Generis y “La Biblia” versión de la obra de Vox Dei, a cargo del Ensamble Musical Buenos Aires.

Sobre la adopción del rock como su música, el violinista ironizaba con que era un “traidor a la música clásica”. Alguna vez también dijo: “Mi padre quería que fuera un músico clásico, pero si hubiese seguido ese camino hoy sería un número en el expediente en el conservatorio musical”. Lo cierto es que desde esos años hasta hoy, su nombre es sinónimo de los momentos iniciales del rock nacional y del blues, siendo el primero en unir un instrumento clásico como el violín que ejecutaba al formato eléctrico de grupo de rock. Con esa premisa grabó en el año 1973, su primer disco solista, “Jorge Pinchevsky y su violín mágico”.

Exiliado en Europa en 1975, participó de diferentes proyectos musicales (por ejemplo Clearlight), siendo el más reconocido, el haber integrado el mítico grupo anglo-francés “Gong”, con el que grabó “Shamal”, su disco más popular, donde aparece un tema con la voz de Pinchevsky hablando en castellano.

Por esos días, la revista Pelo anunció entre sus páginas la muerte del músico en su estadía europea, lo que generó gran conmoción en el ambiente del rock nacional. El hecho, propicia hoy una anécdota de Zam-bha, otro integrante de “La cofradía de la flor solar”, publicada en el diario El Día, a raíz de la muerte del violinista. Según los dichos de los que lo conocieron, la personalidad y el espíritu de Pinchevsky eran tal como lo describe la escena: “Todos lo lloramos mucho y lamentamos aquella triste noticia. Un tiempo después, estaba yo en la Plaza Italia y alguien me tocó la espalda, me di vuelta y lo vi a él sonriendo. Mi sorpresa fue grande, y entonces, le pregunté: ¿qué hacés vos acá?, y él me contestó: ¡Ando asustando gente!.”.

Después de radicarse en Mendoza, donde creó la banda de blues “Alcohol etílico”, volvió a Buenos Aires, donde formó parte de la grabación del disco “La hija de la lágrima”, de Charly García. Ya por esos años (mediados de los 90), formó el grupo “La Samobar Big Band”, con el cual grabó su segundo y último disco llamado “Jorge Pinchevsky y la Samobar Big Band”, en el año 1995. Con este último proyecto, se venía presentando en el circuito de rock y blues de Capital Federal y La Plata, con un recordado ciclo en el bar “La casa de los poetas” de calle 7 entre 39 y 40.

Sus últimos días lo encontraron ensayando en el Pasaje Dardo Rocha, viviendo en Berisso, padre de 4 hijos y a la edad de 59 años. Fue despedido por familiares y amigos en una ceremonia con rock y blues, tal como fue su vida. Su esposa, Nancy Geymonet, se despidió de él cantándole una canción, acompañada por su guitarra.

La crónica de cómo ocurrió su muerte (ahora si tristemente real) poco importa. Queda su música.

Luciano Federico Mete
Periodista

 

 

 

Brisa cálida de los desamparados

 

 

 

 

Desde la cara pobre de mi patria

 

 

Lejos se alargan las hectáreas dulces hasta doblar el horizonte, y nada.

Una zafra de néctares ajenos, el cuchillo me inscribe entre las cañas. Voy recordando y voy muriendo.

Fue después de la huelga. Y cuándo alguna vez alguna huelga nutrió las rancias hambres padecidas, resucitó la muerte apresurada.

Y les dije, con el dolor total con que me puse a querer, cuando quise, que estaba a punto de parir de nuevo, que mis hijos, pancitas tamboreadas, que mi hombre sudor, y cal ardida, que yo misma, la sombra de una estaca.

Que era el pan nuestro de cada día el hambre, y el hambre el techo,y el hambre nuestra almohada.Voy recordando, y me voy muriendo fue después de la huelga.

Y cuándo alguna vez alguna huelga curó la tos de noches sin orillas, y enderezó los huesos ya vencidos, y devolvió la luz, el cielo, el aire, y la risa y el juego, el sol de infancia.

Voy recordando y me voy muriendo.

Desde la cara pobre de mi patria, con el coraje hembruno de ser madre, corté lonjas de mí misma y les dije, dije, dije, y les dije, dije y dije...

Hostil el viento también, también el viento, arrastró mi grito del cabello y puso en su grupa mi voz hacia la nada.

Voy recordando y me voy muriendo desde la cara pobre de mi patria.

Matilde Alba Swann

 

 

 

No tuve la suerte de conocer a Matilde Kirilovsky de Creimer, si la hubiera tratado seguramente me hubiera permitido llamarla Dra. Matilde.

Desde hace tiempo me impresinó la trayectoria de esta dama platense, cincuenta años de trayectoria en el derecho defendiendo a los indefensos aluden a una férrea tenacidad, sus poemas hablan de un fino espíritu maternal, sus hijos me han obsequiado un poema inédito que con mucho gusto voy a Matilde Kirilovsky de Creimeragregar.

Me sentía en deuda con Matilde Alba Swann, tal era su seudónimo, esta humilde página tenía la obligación de recordar a esta madre de cinco hijos casada con Samuel Creimer que se dio tiempo para todo: abrazar con afecto su profesión desde que se recibió de abogada en 1933 en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata a los 21 años con “brillantes exámenes finales”.

Es un verdadero ejemplo a imitar, su gran capacidad de trabajo se la recuerda en círculos penales con la causa en la que logró la absolución de Remberta Nieves interponiendo destacadas acciones de amparo, acosando tenazmente para mejorar la condición de los desvalidos.

Puso toda su humanidad y sapiencia defendiendo del trato inhumano a los internados del Hospital Melchor Romero y la extracción de sangre de menores tutelados. Esta defensa constante la llevó a ser asesora en temas de minoridad del Ministerio de Acción Social, del Ministerio de Salud y de diversos Gobernadores de la Provincia de Buenos.

Su obra literaria es abundante, publica ocho libros de poemas: Canción y grito (1955); Salmo al retorno (1956); Madera para mi mañana (1957); Tránsito del infinito adentro (1959); Coral y remolino (1960), Grillo y cuna (1971); Con un hijo bajo el brazo (1978); Crónica de mi misma (1980).

Recibe innumerables premios, menciones y honores que la halagan: se destaca por su promoción para el premio Nobel de Literatura 1992, premio Santa Clara de Asís de 1991. En el mismo año recibió el Premio Provincia de Buenos Aires en el rubro poesía, también una de las primeras "Orden del Buen Vecino". Integró jurados de premios nacionales como el "Forti Glori". Destacar más sus distinciones sería caer en lo que ya mencionan muchas páginas de la web.

En su vida intensa como periodista condujo audiciones de literatura en las radios Universidad de La Plata y LS11 Radio Provincia de Buenos Aires y fue colaboradora permanente del Diario El Día de La Plata, también corresponsal de guerra del mismo periódico en la guerra de las Malvinas; fue colaboradora de la página literaria del Diario La Capital de Mar del Plata.

Matilde había nacido el 24 de febrero de 1912, llevó una vida de trabajo duro, dejando una impronta de su alma noble en cada paso de su vida.


Nos dejó un 13 de setiembre de 2000 a tan solo unos días de la primavera que seguramente siempre la habrían inspirado en su trova, algo que escribió Jorge L. Borges sobre sus composiciones la definen: “En ellos la emoción emerge de un modo necesario y orgánico porque está en los hechos y en la situación que refieren y no dependen de artificios verbales”.

 

Roberto G. Abrodos

 

 

 

 

 

Miguel de Azcuénaga

La estatua perdida

Una nota del Investigador Juan A. Greco

Un clik en la imágenes para myor tamaño.

¡Un clik para ver a mayor tamaño!Una vez me contaron la leyenda de la bruja que vivía en Tolosa y que supuestamente a pedido del aquella vez entonces Presidente de la Nación , don Julio Argentino Roca, opositor de Dardo Rocha, maldijo el ejido donde se levantaría la nueva capital de la provincia de Buenos Aires. Una opinión de quien escribe esta nota, es que esa maldición cayó sobre los personajes que Rocha tenía en mente como ídolos de su creación, que no eran ni más ni menos, que los próceres de la Primera Junta de Gobierno.

La ciudad de La Plata era en ese momento, un acto rebelde hacia la nueva capital de la Un clik para ver a mayor tamaño!!Nación, sería para el fundador y sus colaboradores la nueva Buenos Aires, separada de los vínculos y los trastorno que la unían antes de 1880. Por tal motivo, se identificaron con los revolucionario de 1810 en su rechazo al gobierno impuesto por España.

En Mayo de 1882, paralelamente con el Trazado de la ciudad, se decidía la ornamentación de esta, por intermedio de Emilio Rodríguez, representante del escultor Florentino, Cavaliere Pietro Costa, se encargaron las estatuas para tal fin y entre ellas, como no podía ser de otra manera, los nueve miembros del primer Gobierno Patrio, que adornarían como en las principales capitales del mundo, un paseo al que llamarían “Paseo de Mayo” y se ubicaría en el eje de la ciudad, es decir sobre avenida 51 y 53, a lo largo de estas, se distribuirían las esculturas.

Pero como dije al principio, este deseo no fue concretado, ni nada al que a él se refiriera. Por malos entendidos con el material de construcción; los pagos de adelantos, y demoras del dibujante oficial de la Provincia Bernardo Troncoso, entre otros motivos, las esculturas llegaron al país, recién en 1895, sin otro interés en ese momento, mas que dejarlas guardadas en algún lugar donde no molestaran.

Con las estatuas durmiendo en los sótanos de la Casa de Gobierno y el proyecto del Paseo de Mayo ya desvanecido, se llamó a concurso para erigir un gran monumento que las reuniera a todas, a sabiendas que no quedaría bien, por el simple detalle, que la calidad del trabajo era muy distinta entre las esculturas y que todas las estatuas eran de la misma altura, haciendo que Saavedra, militar de gran porte, pareciera un enano junto a Larrea o Paso, que eran regordetes y de baja estatura, pero el tema era: justificar la inversión.

Lucio Rossi fue el ganador del concurso, presentando un complejo estatuario con columna central y ornamentos alegóricos de la gesta de Mayo. Con una inauguración muy austera, el 25 de mayo de 1901, se inauguró la “Piedra Fundamental” en el lugar donde iría el Monumento es decir “en el centro de la Plaza de la Legislatura ” (hoy plaza San Martín).

Transcurrido algunos meses de 1903, en el centro de la plaza solo había un gran foso para los cimientos y la mencionada piedra fundamental, rodeada de una maleza que el guarda plaza eliminaba continuamente. Debido a críticas de diarios locales y los pobladores, que sentían como una vergüenza el lamentable estado del lugar y la “no” acción de las autoridades locales, se decidió, levantar un monumento provisorio, en base al diseñado por Lucio Rossi, que estuvo a cargo de Abraham Giovanola, pues con tanta demora, el contrato del primero había caducado en noviembre de 1902.

El monumento en sí, no era una obra de gran trabajo artístico, pues fue realizado en mampostería y ladrillo, tanto para los pedestales de las estatuas como para la columna piramidal. La alegoría de la Libertad de cuatro metros y medio de altura, que estaría sobre ella, era en barro cocido en vez de bronce o hierro.

Una vez finalizado el monumento, no se inauguró oficialmente en Mayo como se esperaba, pero fue ásperamente criticado, no solo de Lucío Rossi, que trato de “Adefesio” el monumento de él, reformado por Giovanola y de “Maniquí” la alegoría de la libertad., sino por la gente que veía con antipatía, era algo que no tenía gracia ni elegancia.

Con el advenimiento de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo y justificando que el monumento existente era “provisorio”, se llamó a concurso para Un clik para ver a mayor tamaño!!hacer uno nuevo, demoliendo éste y realizando otro en mármol, con alegorías y bustos en bronce. Pero una vez más surgieron las demoras a causa de la burocracia, y, entrando ya en el año 1910, se volvió a llamar a Lucio Rossi, que seguía su peregrinación por los pasillos de las dependencias gubernamentales, buscando una justificación a la reforma de “su monumento”, realizada por Giovanola.

Pero ya no había tiempo para realizar uno nuevo y contando con bajo presupuesto, Lucio Rossi reformó el ya existente en base a su proyecto original. Se elevó el pedestal del presidente Saavedra, se reemplazó la columna piramidal, por una torreta, donde se posaría otra alegoría de la Libertad , menos agraciada que la anterior, realizada también en argamasa o “tierra romana”.

Era para Rossi, la revancha hacia Giovanola.

Pero la obra no encontraba su forma, aun con la reforma el monumento no gustaba. Antes de la innovación, el senador López Cabanillas, había afirmado que el monumento tenía algo del “Cementerio de Juan Tenorio”. Los comentarios de Saenz Peña en oportunidad de encontrarse en el balcón de la casa de Gobierno con el vice gobernador Arias, afirmaban que era “La impresión mas mala que podría experimentar un viajero al llegar a La Plata , sería sin duda alguna la determinada por la vista de ese Monumento”.

Rossi sin embargo se defendía de las críticas, aludiendo al poco tiempo que se le dio para realizar la obra.

En abril de 1913 se resolvió remover el Monumento a la Primera Junta y erigir en su lugar una estatua ecuestre del General José de San Martín, y por la misma ley , reemplazar el nombre la plaza por el del “Padre de la Patria ”.

Las estatuas de los próceres fueron retiradas y vuelta a guardar en dependencias de gobierno, hasta que se dictaminara donde efectuar un nuevo monumento a los prohombres de mayo. El basamento, con la torre central de casi veinte metros, y demás elementos simbólicos, fue demolido, quedando el lugar limpio y sin vestigios del tan criticado monumento. Emplazaron en el lugar, la estatua ecuestre del General José de San Martín.

Hasta la alegoría de la libertad que podía ser rescatada, fue víctima de la demolición.

Hasta tanto se decidiera donde ubicar a los hombres de Mayo, éstos deambularon de dependencias a depósitos municipales, hasta que se decidió distribuirlos en plazas de nuestra ciudad y de otros municipios, para evitar su deterioro. Descartando de ese modo el proyecto de volver a reunirlos en un nuevo Monumento en honor a los integrantes del primer Gobierno Patrio y a los deseos de Rocha.

Así fue como:

Cornelio Saavedra, ocupó su lugar en el Parque Saavedra de nuestra ciudad;

Juan J.Paso en la plaza homónima de avenida 13 y 44;

Domingo Matheu en su plaza ubicada en avenida 1 y 66;

Manuel Belgrano ocupó su lugar en la plaza de avenida 13 entre 39 y 40, hasta principios de la década del 20 y luego fue trasladada al Municipio de la Ensenada ;

Juan Larrea, se encuentra en la ciudad de Berisso en la intersección de calle 4 y Avenida Montevideo.

Mariano Moreno ocupa un sitio de privilegio en su plaza en la ciudad de San Vicente;

Manuel Alberti, se encuentra en la Plaza Coronel Arias de la Ciudad de Alberti.

Juan José Castelli, paradero desconocido.

Miguel de Azcuénaga, hasta ahora... perdida.

 

 

"Miguel de Azcuénaga , hasta ahora... perdida".Y este es el motivo de la presente nota y bien vale la pena un comentario personal:

Recuerdo que hace unos años, me encontré con mi amigo y colega en numismática, Jorge Horacio Marcalain, y me comentó que en uno de sus viajes por trabajo a la ciudad de Junín Provincia de Buenos Aires, entró a un museo de arte local y fue grande su sorpresa al encontrarse frente a la estatua de Azcuénaga, y realmente era así, pues no se encuentra en ningún pedestal, sino que está parada en el piso.

 

Hablando con la encargada del lugar, ésta manifestó, que la escultura fue encontrada en un deposito municipal de un pueblo aledaño a la ciudad y con la apertura del museo, se traslado al lugar donde actualmente esta, sin saber su procedencia original.

Con la novedad, mi amigo fue a un importante matutino de nuestra ciudad, destacando la importancia de este hallazgo, pero solo término como una nota más en el “Correo de Lectores”.

En varias ocasiones traté de comunicarme con amigos y conocidos de la ciudad de Junín para informarme más sobre el tema y tener una fotografía que lo confirme, pero no obtuve resultados.

Pasado un tiempo, volví a retomar el tema y comunicándome a fines del 2008, con el Archivo Histórico de Junín, me confirmaron que la escultura se encontraba en el Museo Municipal de Arte. De inmediato me contacté con la Dirección de Cultura de Junin y a los pocos minutos, tuvieron la gentileza de enviarme vía correo electrónico las tomas fotográficas que están en la nota.

Como platense sería mi deseo que la escultura de mármol realizada por aquel a quien llamaban “Señor Escultor”, Pietro Costa, se estuviera luciendo en el centro de la Plaza Miguel de Azcuénaga, de avenida 44 y 19.

Un clik para ver a mayor tamaño!!Pero como aficionado al arte clásico, quisiera que se perpetuara en el lugar donde se encuentra actualmente, pues a pesar de casi un siglo de haber sido retirada de la plaza Primera Junta, la estatua se encuentra en perfectas condiciones, luciendo el brillo natural del blanco mármol con la que fue realizada y protegida de todo acto vandálico

Dejarla en Junín es el mejor homenaje que le podemos hacer al prócer del primer Gobierno Patrio, a su escultor Pietro Costa y a Dardo Rocha al que la burocracia reinante en nuestro país, hizo que el sueño del paseo de los próceres no se pudieras realizar.

Ayer, fue mi amigo Marcalain quien encontró la escultura pérdida, tal vez mañana otro igual a él, vaya a conocer un museo regional en la provincia de Buenos Aires y encuentre la estatua perdida de Castelli.

Y si bien no las tenemos reunidas en una plaza, simbólicamente estarían formando un gran monumento ubicadas en distinto lugares de la Provincia que Dardo Rocha Gobernó desde 1880 hasta 1884.

 

Juan A. Greco

 

 

Un actor platense que bien nos representa

Entrevista a Ricardo Ibarlin

 

Quedamos en encontrarnos con el “Mono” Ibarlin en un café céntrico, llegó puntualmente. Prefirió sentarse en una de las mesas de la vereda. El día prometía ser muy caluroso y ya lo demostraba. Yo había tenido ocasión de conocerlo y el gusto de acompañarlo, mientras recopilaba información para un libro en el cual se ocupó de coordinar y revisar en el año 2000. Se llamó “Contemos La Plata para saber cuanto valemos” ediciones La comuna Colección textos de la memoria Municipalidad de La Plata. Saboreando un café empezó la entrevista.


“Mi nombre es Ricardo Elías Ibarlin. El Elías viene de mi abuelo de origen uruguayo y Ricardo de mi padre por uno de los hijos de Jorge Bell ya que mi abuelo trabajó en la estancia de los Bell, en City Bell, como agradecimiento a Jorge Bell mi padre se llamó Ricardo”.

¿Sos Platense?

“En el mundo entre las mejores obras que se han hecho",“Si, soy platense, nacido en Melchor Romero fuera del casco urbano de La Plata pero no tengo nada que ver con la locura. Yo nací entre cuerdos. Un lugar donde está Hiroshima, Nagasaki. Primera y Segunda mundial, Chernobil, El Chorrillo, la desaparición de personas, el estupro, la falsedad, la muerte y la pedofilia. No tengo nada que ver con la locura. Vivo en este mundo de cuerdos”.

¿Cómo empieza tu formación?

“Estudio siete años en la Escuela n°4 Alejandro Carbo la primaria y de allí voy al Colegio Nacional donde egresé en el año 1961. Ingreso en la Facultad de Ingeniería Química, hago dos años, muere mi madre y me meto en la Facultad de Filosofía y Letras. Me caso y me voy a vivir a Ecuador, a Quito, con un proyecto cultural que hacemos en ese momento con mi primera mujer Martha B. García, conocida en la ciudad por ser la hija de José García el dueño de la casa “Los mil artículos” que estaba en 6 y 50 enfrente donde estaba el correo”.

¿Desde cuando empieza tu vocación actoral?

“En el mundo entre las mejores obras que se han hecho",“Comienza en el año 1976 cuando escribo una comedia musical para chicos, cosa que después nunca dejé de hacer. Siempre ando a cuestas con alguna comedia musical para chicos de las cuales soy autor de la letra y de la música. También porque de alguna manera estaba en mí. Soy hijo único y me acuerdo cuando en mi familia se decía: “a ver que venga Ricardito a contar”. Tenía una predisposición, el atractivo de ser un narrador, a mostrarme y hacer gestos”.

“Para mí el 76 fue muy particular. Paradójicamente el país se debatía en una de las últimas miserias más espantosas que hemos tenido los argentinos. Conmigo aparece una vida totalmente distinta, que cambia mi rumbo hasta el día de hoy, hace prácticamente treinta años”.

¿Con quién te formas actoralmente?

“No tengo una formación académica, no estudié en ningún lugar. Tengo algunas clases de información con José Luis de las Heras, con Malena Marechal, la hija de Leopoldo, con quien empiezo a trabajar una obra en Capital Federal.donde Eso me va sirviendo para interiorizarme de lo que es el teatro”.
“Luego en la Comedia de la Provincia de Buenos Aires hay un grupo de gente, entre las cuales está Alberto Catán, Julian Howard.

Allí mismo aparece gente del teatro de Eugenio Barba que nos dá clases especiales. Además investigo escuelas teatrales y directores, pero no tengo una formación académica”.
"Hice mucho cine, no sólo con directores argentinos sino para Roger Corman Producciones de E.E.U.U s. Trabajé para una serie de televisión francesa que se llamá "Las aventuras de Coplan". “No me ha ido tan mal porque la carrera mía ha sido muy interesante.
Hice mucho cine, no sólo con directores argentinos sino para Roger Corman Producciones de E.E.U.U.S.

Otra, también para los americanos, con guión de Juan José Feinman que se llamó Midnight Dark, Naked Tango, otra que trabajé con Francisco Rey. Una serie de televisión francesa que se llamó “Las aventuras de Coplan”. En Jujuy trabajé para una coproducción francesa llamada “Expreso a la emboscada”. Aquí con Renán, Jusid, Olivera, Bauer, Andéchaga, Polverini, Guillermo Beilinson".

¿Tenés una vida rica y pintoresca?

“Tengo una profesión que me llevó a eso. Vengo de Europa con un grupo que hace quince años está marcando un rumbo totalmente distinto no sólo en la ciudad de La Plata sino en la Argentina, como lo es “La Hermandad del Princesa”.
No es raro lo de Europa, o haber ido a Venezuela. Dar vueltas por la Provincia de Buenos Aires y el país, porque eso es parte de la profesión”.

¿Si tuvieras la oportunidad de elegir entre teatro, música, poesía, que elegirías?

“No elijo. Hago lo que es parte de mi desarrollo. Estoy haciendo teatro; estoy escribiendo. Tratando de comenzar una novela por sexta vez. Estoy haciendo música; estudio piano; acabo de hacer televisión en Canal 5; antes estuve allí 4 años conduciendo “Entre Caníbales”.


El año pasado hice televisión en América haciendo “Hospital Público”. Fuí el Doctor Banegas director del hospital. No funcionó como debía por esa cuestión de la máquina de picar carne que es la televisión”.

“A mí me gustó mucho cómo se dio la cosa: Mercedes Corso la productora ejecutiva, me había visto en una obra llamada “Canon Perpetuo”. Me dijo: “cuando yo tenga trabajo en TV te voy a llamar”. Me llamó cuatro años después para decirme que tenia para mi la dirección de “Hospital público”.

¿Con qué te sentís mejor, con el drama, con la comedia, el humor?

“Mirá ahora estoy tratando de reírme un poco. Estoy haciendo un unipersonal que se llama “Contar Poesía” la cual me hace mucho bien. Después tengo un unipersonal Céjo Vallesar, basado en la vida de César Vallejos el poeta peruano, pero rodeado de tragedia y “Ritual Mecánico” que es una cosa muy profunda, trágica. Ando con ganas de reírme, cada tanto me rió, la paso bien”.


“No es que la pase mal. Hay cosas imperecederas en el espectáculo como cuando hice “El diluvio que viene” que me pareció una maravilla y la pasé muy bien. O cuando hice en la Comedia de la Provincia de Buenos Aires “Una sombra en el pajonal” donde hacía un personaje muy cómico. Me caben las dos cosas”.

¿Tenés algún referente, algún actor que te haya marcado, que admires?

Hice mucho cine, no sólo con directores argentinos sino para Roger Corman Producciones de E.E.U.U s. Trabajé para una serie de televisión francesa que se llamá "Las aventuras de Coplan". “Yo no he tenido referentes. El referente más importante que tuve fue mi padre. Mi padre fue durante 30 años enfermero del Hospital Romero y en algún momento formó parte de un “grupo filodramático”, como se decía en ese entonces, dirigido por un gran hombre que se llamaba Malfetano, Hizo obras como “Los líos de Godofredo” y ese tipo de cosas. Eso fue un referente familiar, un referente sanguíneo”.


“Pero como actores hay buenos actores. Me acuerdo muy bien de Walter Vidarte, de Luis Brandoni, Héctor Alterio cuando fuí empresario y los traje con la obra “Las criadas”. Me parece un gran actor Víctor Laplace. En nuestro país hay muchos y buenos actores”.

¿Una palabra sobre tu madre ya que has nombrado a tu padre?

“Mi madre fue una persona que proyectó sobre mi un montón de deseos. No son los que ahora en mi vida tenía pensados. Pero que sin quererlos ella, soy muy feliz. Soy feliz gracias a que me dio vida”.
Creo que eso es suficiente, más allá de los resultados del destino fijado tanto por ella, como por mi”.

¿Tu vida actual?

“En el mundo entre las mejores obras que se han hecho, creo que esta “Maluco”, entre ellas”.“Mi vida actual está fantástica: haciendo radio. Hay proyectos para el Teatro Argentino. En el 2005 voy a trabajar a la Sala 420 en Carlos Calvo y Balcarce, con la obra “Céjo Vallesar”, en febrero o marzo arrancamos otra vez con “Ritual Mecánico, hay proyectos para irnos a Europa. Tengo un panorama hermoso de trabajo”.


“Además estoy haciendo un trabajo sobre de indentidad Tolosa a través de un proyecto que se llama “Escenarios” dependiente del Instituto de Cultura Bonaerense un grupo de amigos me convocó”.

¿Tenes hijos?

“Tengo dos hijas María Ibarlin que es actriz y directora, y co-fundadora del el Grupo La Gotera allá en 13 y 71 en el Centro Cultural Viejo Almacén El Obrero. La otra es Fernanda que estudia Antropología y me ha hecho abuelo por cuarta vez”, dos nietos de cada una y ambas mujeres maravillosas. La gente que las conocen me dicen esto”.

¿Qué significa Maluco en tu vida?

“En el mundo entre las mejores obras que se han hecho, creo que esta “Maluco”, entre ellas”.

 

“Maluco para mí es una novela que empecé otra vez a leer. Esta novela de Baccino Ponce de León, el uruguayo, me parece una maravilla, no solo por lo que es la novela sino la adaptación que hizo Quico García.”.

“En el mundo entre las mejores obras que se han hecho, creo que esta “Maluco”, entre ellas”.

“Y todo eso desde la Hermandad del Princesa un grupo del cual formo parte hace 15 años, en donde se ha recuperado el espacio de la diagonal 74 como monumento de la ciudad”.

 

¿Una reflexión sobre la ciudad de La Plata?

“En esta ciudad yo viví dos situaciones muy particulares. Una cuando era adolescente y no me gustaba, otra cuando con el tiempo me di cuenta de que es un ciudad que no había captado. Me he dado cuenta que tiene umbrales, donde se puede ir a otros lugares”.
Aquí en La Plata, es cierto eso de “hay otro mundo y está en este”.

Ibarlin miraba su reloj, le dije ya está Mono, terminamos, sé que te tenés que ir a tu programa, y si..., era tarde. Se levantó, nos dimos un abrazo y quedamos en llamarnos. Me quedé pensando, mientras arreglaba mis cosas, qué gran tipo éste, qué personalidad y que simpleza templada en escenarios y sets, en la vida misma y sí, pensé, el Mono es un verdadero ejemplo!.

 

Roberto G. Abrodos

Diciembre del 2004.

 

 

Distinguirán a vecinos en la plaza Islas Malvinas

 

Nota del diario El Día del lunes 14 noviembre 1994.

“El bloque de concejales de Acción Municipal Platense (Ampula), propuso que el Ejecutivo comunal coloque una placa recordatoria en la Plaza Islas Malvinas con los nombres de los integrantes de la Comisión Pro recuperación Plaza Sarmiento, como así también de diversos representantes de instituciones en tal sentido los vecinalistas proponen que se distinga a Miguel Oliver, Horacio Ferreti, Ricardo Aramburu, Roberto Scorcelli, Edgar García, Benito Botello, Antonio Marzola, Hernán Figueroa, Tomás Poch, Manuel Escobar y Francisco Pezzano.

 

La lista se completa con Nicodemo Scena, Néstor Favero, Rubén Prosí, Raúl Márquez, Edgardo Martini y Juan Bethular.Vecinos con el Gobernador.

 

Asimismo los ediles Enrique Corra y Miguel Turchi y propugnan que en la placa recordatoria se grabe un logotipo creado por Juan Bethular.

En los fundamentos de la presentación se señala que "a los efectos de recuperar el dominio de las tierras afectadas a la Plaza Sarmiento dentro del trazado de nuestra ciudad, una comisión de vecinos prendió la llama de la esperanza para su recuperación y destino que tenía asignado".

 

Instalaciones del RegimientoSe añade que "consecuentemente con esa sana intención, la municipalidad de La Plata y el gobierno provincial apoyaron la iniciativa con marcado éxito" y que "con ello culminaron favorablemente las tratativas disponiéndose en consecuencia el reintegro de esos predios cuya posesión tenía el gobierno nacional".

 

Los concejales consignan además que "como consecuencia de ello se ha recuperado así la plaza que no se conocía y que figuraba en el plano oficial aprobado del trazado de La Plata". Se agrega que esta nueva plaza se llamará Islas Malvinas y que será inaugurada en los próximos días.

 

Por último Turchi y Corrá destacan que "esa comisión de vecinos representativa que tuviera la iniciativa referida y que trabaja arduamente para los fines perseguidos, sus nombres, si no se documentan oficialmente, pueden ser desconocidos por el transcurrir del tiempo y olvidados totalmente por futuras generaciones".

 

 

El tiempo ha pasado, hoy estamos en el año 2010 seria bueno en recordación a todos los que contribuyeron a la recuperación del predio, y que es hoy un lugar de esparcimiento para todos los vecinos, se agregue en algún lugar visible la nómina de los que trabajaron y dieron realmente un ejemplo de unidad vecinal para recuperar este espacio verde.

Roberto G. Abrodos

 

 

 

  

La Casa del patio Nazarí

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Escritura

 

 

La casa del “patio andaluz” pertenece a la época fundacional de la ciudad de La Plata, fue construida en 1884 por Diego Arana, quien fuera tío y suegro al mismo tiempo del fundador de la capital provincial, Dr. Dardo Rocha, es decir hermano de su madre y padre de su esposa.


La casa vinculada al ámbito familiar de los Rocha, se encuentra ubicada en la Calle 49 № 370 entre 2 y 3, fue morada del Dr. Diego Pantaleón Arana.


Desde uno de sus balcones, Dardo Rocha, habló al ser aclamado por el pueblo, cuando regresó de su viaje por Europa, del que viniera deslumbrado por el denso clima cultural que respiró, en la arquitectura, museos, paseos públicos, etc.


Bajo este encantamiento, fue Rocha, el impulsor para construir una réplica exacta del Patio de los Leones de la Alambra de Granada (España), que se encuentra precisamente en esta importante casa.


Tan íntima relación familiar produjo entre otras cosas, que el mismo Dardo Rocha le obsequiara a Diego Arana un viaje a Europa, donde el mismo encargó los calcos del Patio de Los Leones de la Alambra de Granada, que sirvieron para su reproducción, en la vivienda de Calle 49 № 370, en el denominado Patio Nazarí.

La misma fue realizada en yeso y a escala de la original, no conociéndose similares en Sudamérica.


Seria muy bueno que se aprovechara para la ciudad esta residencia con fines culturales considerando que se trata de una pieza única en el país.
 

 

 

 

 

Dr. Andrade y su familia.

 

El Médico Olvidado
 

Juan Idelfredo Lopez Andrade

 

La ciudad de La Plata posee grandes personalidades que han sabido regar ya sea con su expresión artística o sus conocimentos y sabidurias nuestras diagonales.

Es el caso de Juan Idelfredo López Andrade, este platense nacido en 1908 en los albores del siglo pasado que supo ser un reconocido médico otorrinonaringólogo de nuestra ciudad, galardonado en varias oportunidades, pero el logro más importante lo consigue en el año 1987 en un homenaje póstumo celebrado por el Hospital Italiano de nuestra ciudad en el Salón Dorado del municipio platense donde se hace entrega de una medalla simbólica a sus herederos y se pasa a bautizar a la sala de otorrinonaringología de dicho hospital con el nombre de este reconocido medico.

Podriamos decir que este acto y honor pone corolario a una basta trayectoria.

Este profesional que proviene de una familia de reconocida participación social platense y en la localidad de Ranchos donde sus ancestros fueron fundadores de dicha localidad y ayudaron al progreso de la misma y donde su padre Bautista López Andrade fue un reconocido juez de paz.

 

Como dato anecdotario y como parte de la vida social de este hombre de relevancia en nuestra ciudad fue un reconoció hincha del club Estudiantes de La Plata con número de socio 866 que lo ubica cerca de los socios fundadores de dicha institución.


 

Idelfredo López Andrade pasa las fronteras imaginarias de nuestra ciudad para ser reconocido en el ámbito capitalino con lo difícil que es entrar en este ámbito a pesar de la distancia exigua que existe entre nuestra ciudad y la capital, atendiendo a personalidades radiales de la época como la cancionista Susy Varela de Radio Prieto y Radio Argentina la señora Varela lo agradece en la revista Caras y Caretas del año 1938.

 

Un 3 de febrero de 1952 a la temprana edad de 44 años nos deja esta eminencia de la medicina que supo ser un destacado en la profesión y que supo desde el anonimato ayudar a distintos patronatos junto a la compañía de su señora esposa Elena López Arrieu.

 

El dia de su muerte y como relevancia de su persona el entonces gobernador provincial Coronel Domingo A. Mercante decreta a la provincia en un dia de duelo.


Juan Pablo López Andrade

 

 

 

El Efímero Gobernador Platense

 

Por Santiago Sautel *

Con la fundación de la ciudad “nacida de un acto de amor a la unidad nacional” se marcó un hito en la historia Argentina. Pocos hubieran pensado, en esos años, que aquella hazaña podría haberse visto gratamente multiplicada por el fruto de “la gran madre espiritual de los docentes que profesan en la capital de la provincia”. De está manera, Luis Longhi hacía referencia a la Universidad Nacional de La Plata, lugar que lo vio formarse y crecer profesionalmente.


Nacido el 31 de marzo de 1892, hijo de Félix Longhi y Micaela Fascella, Luis soñaba con recibirse de Abogado. Pero como era costumbre antiguamente, el peso de las presiones familiares solían ser determinantes para los jóvenes. Por esa razón, y con el apuro adicional de solidificar su matrimonio con María Trinidad Fondevila, resolvió finalizar prontamente sus estudios en Farmacología en el año 1914, para luego sí, y por mera pasión al estudio, dedicarse al ámbito que realmente lo desvelaba. Así fue como en 1922 recibió el título de Abogado en la Universidad Nacional de La Plata, y cinco años mas tarde el de Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales.


 

Pero, el entonces Doctor, no estaba decidido a renunciar a ese estrecho vínculo que había establecido con aquella Casa de Altos Estudios. Por ello se dedicó a desempeñarse como docente durante gran parte de su vida y en los más diversos campos: Derecho Público Provincial y Municipal, Derecho Administrativo, Derecho Constitucional, Legislación Federal e incluso en el Seminario de Investigaciones de Derecho Constitucional. Todo ello se vio acompañado por una ardua labor dirigente en esa misma Universidad, actuando como miembro del Consejo Académico de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales entre los años 1936 y 1940, para luego asumir el Decanato de la misma hasta 1944. Luis fue un gran estudioso pero siempre antepuso a ello su militancia política.

 


Aquella formación le permitió obtener experiencia suficiente para llegar a posicionarse políticamente en la década del 40. Casi imprevistamente, y luego de la desvinculación del interventor interino Dr. Ramón del Río, asumió su reemplazo en la Gobernación de Buenos Aires del 24 al 28 de septiembre de 1945 como Ministro Secretario a cargo, para posteriormente dejar lugar al Interventor Don Alberto H. Reales.


El 24 de noviembre siguiente, mediante el Decreto Nº 1.137, fue designado Asesor General de Gobierno, pisando cada vez más firmemente en el mundo político argentino. Al año siguiente, esta vez gracias al Decreto Nº 8.715, fue nombrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.


Por aquel entonces había finalizado su obra cumbre: Derecho Constitucional Argentino y Comparado; “la gran ilusión de mi vida, puesta sincera y honestamente desde que la concebí, al servicio de las instituciones republicanas y democráticas de mi Patria”.
Pronto aguardaría a este ex-profesor de la Escuela Normal Nacional de Profesores un año que jamás olvidaría. En 1949, su actitud incansable lo llevaría a asumir como Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el decreto N° 13.965 y, ese mismo año, también participaría como Convencional por la misma provincia para la Reforma de la Constitución.

El Dr. Longhi con personalidades de la época.

Mas allá de sus numerosas participaciones en diversos diarios de la ciudad de La Plata y Ensenada, resulta una satisfacción la posibilidad de poder contemplar sus palabras e ideales a través de las numerosas obras que nos legó. Entre ellas destacamos las que acompañaron su actividad en pos del voto femenino, como lo fueron "Sufragio Femenino" (1932), "Los Derechos y los Deberes de los Hombres y las Mujeres entre sí y en relación al Estado en la República Argentina" (1940) y “La naturalización de la mujer extranjera” (1929).
Esta es sólo una breve referencia a otro de los tantos extraordinarios personajes que nuestra ciudad, y los centros educativos que ella acoge, se encargaron de domeñar. Una gran historia que comenzó en aquella casa de 58 Nº 637, desde donde Luis consolidó una formación humana y profesional que resultaría determinante.


Un destacado líder político de nuestra era, remarcó agraciadamente la existencia de algunas personas a las cuales es imposible olvidar, personas que irradian tanto calor humano y que demuestran tanta preocupación por el prójimo, que su muerte sólo logra exaltar mas fuertemente su presencia y su ejemplo.
Perón solía decir que “los hombres pasan y las naciones suelen ser eternas”, desde dicha enseñanza puede traslucirse la importancia de los ejemplos humanos que sirven de guía a futuras generaciones, por su entereza y dedicación puestas al servicio de la patria. Según la humilde opinión de quién les escribe, tal es el caso del platense Luis Ricardo Longhi.

* Santiago Sautel

Joven estudiante próximo a obtener la licenciatura en Ciencias Políticas*

 

 

 

La primera galería comercial de la ciudad

El pasaje Rodrigo 

 

El fundador de la primera galería comercial platense.

 

 

 

En 1884, a pocos años de la fundación de la ciudad llamado por su tío que ya tenia negocio en la nueva capital entusiasmándolo con el futuro que veía lo trajo a trabajar en su tapicería llamada El Progreso.

 

Pasados los primeros años tuvo la visión para crear un negocio importante. Así surgió la idea de crear algo parecido a la Galería Guemes de la Capital Federal.

Logró ir comprando cuatro lotes, era ya dueño de uno y compró los demás logrando un lote de 20 x 60.

 

Finalmente en 1929 se funda lo que seria la primera Galería comercial de la ciudad, Basilio Rodrigo, el constructor que encaró el proyecto y que fue autor de diversas obras edilicias y viales de la región durante las décadas del '20 y el '30, se propuso también que la Ciudad contara con sofisticadas viviendas multifamiliares y levantó en las dos plantas superiores del inmueble los que fueron, quizás, los precursores de los "pisos" con ocho elegantes departamentos de 250 metros cuadrados en los que no faltaba ningún detalle del confort y Construcción del Pasaje Rodrigo.la modernidad de aquellos tiempos.

 

 

 

En un principio con el apoyo de un comerciante importante de la Galería Guemes, el Sr. Martín Tau, sobre la calle 51 se instaló la Casa Tau entre los años 1929/39, después también la casa Etam, la conocida casa de ropa para hombres Montequín.

 

En otro momento de la década del 30 hubo un auditorio de una radio de Buenos Aires que  era Radio Del Pueblo, después el Sr. Formica que tenia unos cines sobre la calle 51, alquiló para instalar un salón para espectáculos trayendo cantantes y artistas de todo nivel.

 

Luego una confitería llamada Elite que funciono durante los años de guerra que se destacaba por sus exquisiteces de estilo europeo.

 

Pasaje Rodrigo sobre calle 50.También una agencia de automóviles entre los años 30 al 40 de autos importados de la marca Hispano Suiza. Antes de la segunda guerra la agencia Mercedes Benz y también se alquiló una gran parte sobre la calle 51 para la Unión Telefónica para su central administrativa que estuvo entre  1937 y 1970 aproximadamente.

 

 

 

En abril de 2009 y después de diez años cerrado, reabrirá sus puertas el Pasaje Rodrigo , edificio que forma parte del patrimonio arquitectónico de La Plata y que preservando su arquitectura original vuelve a brillar pero convertido en shopping.

 Roberto G. Abrodos

Se agradece las fotos y testimonios desgrabados gentilmente cedidos por Ricardo Rodrigo y familia.

 

Entre los fundadores de la ciudad
Ingeniero y Arquitecto Isaac Villa Monte

Fanny Pereyra Villamonte

En la tarea de fundar una ciudad y de levantarla muchos son los hombres que volcaron su labor y conocimientos en pos de lograr las primeras edificaciones uno de ellos es el señor Ingeniero y Arquitecto Isaac Villa Monte arraigado en la ciudad desde los primeros días y siendo muy joven ya en el año 1883 es auxiliar de la Comisión de la traza de La Plata y construcción de puentes en la nueva capital.

En el año 1880 y cinco es comisionado por el Poder Ejecutivo de la Provincia para inspeccionar materiales y el uso que de ellos se hicieron en los talleres para el ferrocarril en Tolosa en 1886 fue el proyectista y director técnico del Hospital de Niños de la calle 14 entre 65 y 66 en 1897 es miembro destacado de la Comisión Auxiliar de Higiene de San Bernardo provincia de Buenos Aires entre los años 1886 y 1888 el segundo Jefe de Niveles y de alineaciones de La Plata en 1887 el jefe en comisión de las oficinas de tierra en La Plata para organizarla y distribuir las tierras de la nueva capital, también se ocupó de la dirección técnica del Hospital Italiano de en la ciudad de La Plata esto fue en el año 1889 fue el proyectista y director técnico del "Mercado 25 Mayo" que actualmente se puede ver algo en la calle 51 y 16.

En 1892 es director técnico de la Escuela de Artes y Oficios de La Plata en la calle 1 de 57 a 60, dos años más tarde se lo nombra inspector de las obras de Un clik a la imagen para ver más grande.salubridad de Buenos Aires en distintos lugares de la provincia de Buenos Aires fue comisionado para juzgar sobre la bondad de distintos edificios tanto en Azul, la Capital Federal y Olavarría. Entre los años 1903 y 1906 tuvo distintos destinos en Lincoln, Ayacucho, Zárate, Pehuajó, Los Toldos, Castelli.

Fue nombrado también asesor técnico ad-honorem en la municipalidad de La Plata para el embellecimiento  del cementerio en 1908 fue jurado en un concurso de planos para el Jockey Club de La Plata.

Dejo su sello en una obra realizada en 1910 en el que fue proyectista y director técnico de la magnífica “Casa de Maestros” que se encuentra en la calle 60 y 12,  asimismo fue Jefe de Inspectores de edificios escolares y en 1914 nuestro templo mayor, la catedral lo tuvo como director técnico de la obra.

El señor Villa Monte gozaba de la amistad del fundador de la plata el Dr. Dardo Rocha y lo tenía entre sus principales colaboradores.

Ligado también a la política el partido radical lo tuvo entre sus filas como secretario del Comité Federal y también trabajó en la reforma de la carta orgánica el 12 junio 1895 presidía el Comité Central don Marcelo Torcuato de Alvear.
Fue Secretario del Centro de Fundadores de la Ciudad siendo su presidente honorario del doctor Dardo Rocha.

Hombre de bien, elogiado y distinguido, insaciable en su trabajo esta entre las personalidades a las que mucho debe la ciudad.

Roberto G. Abrodos

 

 

Cementerio de La Plata: “Un museo a cielo abierto”

 

Así lo define Cristina Espinosa, encargada de las visitas guiadas al camposanto de la capital provincial, donde se puede apreciar que la historia de la necrópolis platense es rica desde todo punto de vista: sus habitantes, su arquitectura, su simbología y hasta sus leyendas urbanas.

  
 

El cementerio de la capital provincial está ubicado en el vértice sur de la ciudad, en el final de de las dos diagonales que cruzan la ciudad de punta a punta (la 74) que comienza a orillas del Río de la Plata, en el agua, que para la simbología masónica es la vida, por lo que en este caso, su conclusión representaría a la muerte.

Sus planos fueron aprobados en 1884, su construcción fue terminada en 1886, y se habilitó el 19 de enero de 1887. Diseñado por Pedro Benoit, reproduce el plano de la ciudad, con una plaza central, las diagonales, las plazoletas, característica única en el mundo para un “sacramental”.

El casco fundacional alberga en la actualidad más de 10.700 bóvedas, además de más de 2.000 tumbas en el anexo Cementerio Israelita, bóvedas comunales y familiares, y nichos en los muros perimetrales y en el Panteón.

Entre las organizaciones que poseen bóvedas comunales, se halla el panteón Naval; el de la Asociación de Maestros; Círculo de Periodistas; Sociedad de Socorros Mutuos de Policía; Servicio Penitenciario; Personal del Ejército; y La Protectora S.S.M. A su vez existen panteones de nichos pertenecientes a la Curia Platense, conocidos como Panteones del Clero.

La uruguaya Cristina Espinosa, estudiosa incansable de develar las historias que allí se encuentran, indicó que “su portón neoclásico ubicado en el frente de la construcción tiene simbología masónica, desde las 24 columnas (12 que simbolizan la vida y 12 la muerte), con la corona de la trascendencia del individuo, los ángeles, las antorchas cruzadas, los moños que las agarran, las cinco gotas en el alquitrabe, y una cantidad de símbolos que respondían a la institución a la que respondían tanto Dardo Rocha como Benoit”.

En el cementerio se repiten los estilos arquitectónicos de la ciudad, por lo que en su interior “hay bóvedas neogóticas (estilo importante del siglo XIX); desde 1895 a 1920 se empezó con el art nouveau, donde todo lo artesanal se puede ver en los mármoles, los vitreaux y las grandes puertas de las bóvedas de esa época; hay un modernismo catalán que viene de Antoni Gaudí de la Sagrada Familia en Barcelona, que acá las bóvedas como la del doctor Noel Sbarra puede apreciarse; también hay art decó, que aparece después de la década de 1920, una superposición de planos, una cosa mucho más recta, sin tanto adorno; y finalmente están las bóvedas masónicas que son neoclásicas” indica Espinosa.

Entre los habitantes del camposanto platense hay artistas, personalidades históricas, de la política y del deporte. Recorriendo las tumbas en las calles internas puede encontrarse a “los cinco sabios: Juan Vucetich (que fue traído en 1942 al gran panteón policial), Alejandro Korn, Carlos Spegazzini, Almafuerte -Pedro Bonifacio Palacios-, y Florentino Ameghino, cuyo monumento lo hizo -Rogelio- Yrurtia, que fue el que hizo el monumento al trabajo en Buenos Aires”.

Espinosa es una entusiasta de la historia que hay oculta entre tanta muerte, tanto así que tiene carpetas con más de 250 personalidades sobre las que investigó y nunca rehúye la posibilidad de sumar más nombres a ellas. Entre los grandes ignorados del cementerio, encontró a “el General -Manuel Hornos y mucha gente ignora este dato, porque murió 11 años antes de la fundación de la ciudad.

Sobre esto hay dos versiones: una que dice que hay un pedido suyo de estar en la ciudad que fuera capital de la provincia de Buenos Aires, cuando Buenos Aires tuviera una capital; y otra que dice que Sarmiento había dicho que no quería estar en el mismo cementerio que Hornos y por eso llegó acá. La cuestión es que en 1915, Emilio Coutaret que también es otra de las personalidades del cementerio, hizo esa gran bóveda y el general descansa ahí también”.

Sin demasiadas pompas que lo distingan del resto, la guía nos cuenta que está también “el gobernador -Carlos Alfredo- D'Amico está en un nichito en el fondo con una plaquita y que fue grado 33 de masonería -N de la R: es el grado más alto al que se puede aspirar en el Rito Escocés-, el gobernador Luis Monteverde y el Teniente Coronel Luis Burella, que fue quien comenzó en 1814 la Guerra Gaucha, antes de reconocer como su superior al General Martín Miguel de Güemes”.

Los artistas no quedan fuera de las personalidades que allí podemos encontrar, sin ir más lejos a toda la familia Podestá, pero Espinosa fue más allá en su búsqueda y encontró a “Juan Cruz Mateo que fue el bandoneonista que acompañó durante toda su carrera a Carlos Gardel y que figura en la bóveda con un nombre Vasco con carteles escritos en francés, pero nació en Ensenada.

También está Manuel Puig, el autor de Boquitas Pintadas y el poeta Matías Behety, conocido como la “momia de Tolosa”, protagonista de una de las tantas leyendas urbanas del cementerio de La Plata”.

En la actualidad el cementerio de la ciudad de La Plata no se encuentra en su mejor estado, pero eso no le impide ser un lugar digno de ser visitado, donde es posible aprender mucho de su historia, sus habitantes y su pintoresca arquitectura, que son el reflejo del paso del tiempo en la ciudad de la diagonales. Y para quienes gusten de este tipo de paseos, la frase de Cristina Espinosa puede describirlo de la mejor manera “es un museo a cielo abierto”.

                                 Nota realizada por: Hernán Marty
                    Diario "La Capital de Mar del Plata"

 

A la Ensenada en busca de salud
Roberto G. Abrodos
 
 
Me encontré con una curiosa nota muy descriptiva, que la dá a conocer Manuel R. Trelles, historiador, archivista y bibliotecario argentino nacido en 1821, organizador de la Biblioteca Nacional y fundador del Archivo General de la Nación, ubicado en Buenos Aires.
La nota proviene de los trabajos regulares del Instituto Geográfico Militar y muestra las inmediaciones de la estación Punta Lara tal como era allá por el 1910, un lugar despoblado y sin ninguna urbanización, se destaca en este plano una leyenda que dice “Puesto Las Virtudes”, la pregunta era el por qué de esta denominación, ¿sería caprichosa o tendría que ver con alguna razón histórica o lugareña?
Lo cierto es que se tenían noticias en aquella Buenos Aires de fines del siglo que en las proximidades de la Ensenada, en la estancia de la Punta Lara y en las inmediaciones del Rio de la Plata existía un arroyo cuyas aguas tenían propiedades curativas y por esa razón se lo conocía con el nombre de “Las Virtudes”. Se señalaba que su coloración provenía de las plantas medicinales que bordeaban sus márgenes y cuyas raíces se entrelazaban en el lecho. El cronista citaba un arbusto, la “zarzaparrilla” cuyas lianas trepándose por los árboles de las inmediaciones en ciertas partes formaba algo así como un techo sobre el arroyo.
Se le atribuían a sus aguas propiedades medicinales especialmente para las afecciones reumáticas, téngase en cuenta que por aquellos días no existía ninguna medicación para ninguna dolencia. Indagando podemos ver que no existe en la costa de Punta Lara ningún arroyo con ese nombre pero se podría inferir que se trata del actual arroyo Las Cañas.
Antiguamente, quien viajase de la Ensenada hacia el Norte, es decir, en dirección a Buenos Aires después de pasar el arroyo Doña Flora, donde terminaba el ejido de aquella población, se encontraban con el arroyo Zanjón al que algunos documentos antiguos señalan como Zanjón Alto del Sauce (mensura de Fernández Pie de Palo). Luego hasta el arroyo Las Virtudes no se encontraba otro curso de agua. Los dos que hoy existen, entre los ya nombrados se deben a la mano del hombre. El canal “de la Guardia”, antes conocido como canal de Villa Elisa fue construido por don Luis Castells como colector de un sistema de drenaje de su campo San Luis.
En cuanto al canal “Miguelín” lo construyeron los señores Griffero, también para desagotar su campo, Las Virtudes es el actual Las Cañas, y de él tomó su nombre el puesto que aparece en la carta del Instituto Geográfico Militar.
Generalmente, los que llegaban hasta estos lugares en busca de salud, viajaban hasta la Ensenada y luego desandando camino se proseguía hasta “Las Virtudes”, la travesía que duraba un día la padecían más que nadie las damas. La salida de Buenos Aires se hacía por la “Calle Larga” hoy Montes de Oca, hasta el Puente de Galves mediante el cual se cruzaba el Riachuelo, previo pago del correspondiente peaje al pontonero, luego se seguía por el “Camino Real” que es la actual Avenida Mitre y se pasaba por el Puente de la Crucecita”, después se dejaba a un costado la cantera de los Padres Palermos (frente a lo que es hoy Wilde); pasando luego por el campo de la “chanchería del inglés” (que era una estancia de don Wilfred C. Latham) llegándose al lugar donde antes se había establecido la reducción de los indómitos indios Quilmes, traídos desde Salta.
Desde este punto los parajes a recorrer eran mucho más agrestes pues el camino, más bien una huella, se desarrollaba siguiendo las sinuosidades de la pequeña barranca que separa las tierras altas de los bañados contiguos al Rio de la Plata, el recorrido a seguir era aproximadamente el que nos muestra la actual vía ferroviaria a Buenos Aires (vía Quilmes), no existían entonces los montes de Pereyra, que fueron plantados bajo la dirección del agrimensor y agrónomo Adolfo Sourdeaux, convocado para la tarea por don Leonardo Pereyra.
Desde las inmediaciones de la actual estación Gonnet se cruzaba hasta un vado existente en el arroyo del Gato, en las inmediaciones de las actuales 9 y 514, en este sitio se construyó hacia el año 1870 un puente de madera que existió hasta la época de la fundación de La Plata en 1882, de allí la huella seguía en dirección a la “calera de Garrido” (hoy calles 532 y 120) donde se bajaba de las tierras altas al bañado por una pendiente que hoy se puede apreciar, desde aquí se tomaba hasta la Ensenada por el “Camino Blanco” (actual Rivadavia) como yo lo conocía cuando era niño.
El nombre lo recibió por la coloración que le daba la capa de conchilla de que estaba recubierto. Generalmente, los pasajeros pasaban la noche en la Ensenada para proseguir viaje al día siguiente, costeando el río en la forma del actual camino Almirante Brown hasta llegar al arroyo “Las Virtudes” tras superar el arroyo Zanjón que entonces tenía muy poco recorrido. Todo esto demuestra la vocación de balneario que desde aquellos tiempos tenía la zona, que luego sería un lugar de reposo y solaz muy cerca de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires.
¡Qué curioso el tiempo! En esa zona, muchos años antes se produjo la Segunda Invasión Inglesa de 1807. El Almirante Murray desembarcó a los británicos en la Ensenada. La vanguardia británica al mando del General Gower, compuesta de las brigadas Craufurd y Lumley, avanzó sin ser atacada hasta Quilmes, mientras el resto de la fuerza la seguía de lejos.
El 1 de julio se puso en marcha el Ejército español de Buenos Aires para proteger el paso del Riachuelo con 6.860 hombres y 53 cañones.

 

 

 

Psic. Mario Vidal
 
 
En el bosque de La Plata, a pocos metros de las escalinatas de entrada al Museo de Ciencias Naturales, hay un árbol un tanto particular que tiene al pie una placa de cemento. La placa es hoy casi ilegible; el tiempo largo se encargó de ir borrando lo que alguna vez ahí escribieron.
 
Una granizada, alguna pedrada al aire, el cemento que no aguanta tantas décadas... no sé, la cosa es que hoy es imposible leer el mensaje puesto al pie de ese gigantesco Ficus.
 
Hay varios Ficus o Higuerones en el bosque de La Plata; son esos que se prenden a las palmeras, trepan por el tronco y terminan fagocitándolas; un buen día la palmera desaparece literalmente tragada por el Higuerón. Es notable ver la lucha de décadas que se entabla entre ​ambos ejemplares arbóreos.
 
Este en particular está a la vera del camino en diagonal​ ​que llega hasta el Museo​, el de los Gingko Bilova​, antes de llegar al edificio y a la altura del monumento ​-​hemiciclo​-​ de los 5 sabios.
 
Cuando a mis 18 años comencé a venir desde Wilde a estudiar a la Universidad de La Plata alguna tarde fui a conocer el bosque y me llegué hasta el museo.
 
Ese árbol me llamó la atención, precisamente porque tenía una placa. Recuerdo haberla leído y grabado a fuego en la memoria; era a fines de la década del 60 y estaba perfectamente legible.
 
Hace pocos días volví a caminar por la vereda de los Gingko Bilova y me topé nuevamente con el Ficus y su placa. Estaba ilegible pero ayudado por mi memoria recordé enseguida qué dice; aquí lo voy a consignar al pie de la letra...
 

 

 

FICUS MONCKII Hassler

Var. SAN MARTINIANA Parodi HIGUERON

lo plantó el

Dr. CARLOS SPEGAZZINI

y

defendió de ser talado

el

Dr. LUIS MARIA TORRES

Ex director del Museo

HOMENAJE

amigos del bosque

xx/X/1939

 

Luis María Torres fue director del Museo de 1920 a 1932.
 
Carlos ​Spegazzini (1958-1926) no llegó a ser director pero trabajó mucho en relación al Museo con el tema micología (hongos) y otros. Fue creador del Jardín Botánico y Arboretum de la facultad de Agronomía; ​Spegazzini era ​un apasionado por el vasto campo de las ciencias naturales.
 
En 1924, un especialista micólogo norteamericano ​-​W.A. Murrill​-​ visitó a​l gran naturalista ítalo-argentino ​C​arlos​ ​Spegazzini ​en su casa de La Plata. ​Salieron a dar un paseo. En parte de una entrevista donde rememora el paseo Murrill escribe lo siguiente...
 
"En una arboleda cercada de robles, donde las palomas arrullaban con delicadeza, encontramos el polypore común, Hapalopilus gilvus, abundante sobre los robles blancos decaídos; mientras al lado de la laguna un poquito más lejos, vimos muchos álamos (Populus alba) doblados a causa de otro polypore, Trametes gallica, que se alimenta de álamos y sauces viviendos.
 
A la entrada principal del edificio del museo, cerca de algunos árboles muy bonitos (Robinia viscosa), con flores de color de rosa, Dr. Spegazzini paró y tristemente señaló un árbol Ficus, plantado en memoria de sus hijos mayores muertos en la primera guerra mundiall​​".
 
Lo anterior lo saqué de internet, de una de las tantas páginas que hay sobre Spegazzini. Me quedo pensando si acaso el Ficus ahí mencionado no ​es e​l que tiene la placa​ hoy tan deteriorada​.​
 
​​​Dejo aquí consignado el texto de la placa​ de cemento. Vaya a saber uno por qué dice... "y defendió de ser talado".​..​ ​Sólo el Ficus sabe el día a día de su larga historia, pero no habla ni escribe. ​Tampoco puedo asegurar que sea el ejemplar que menciona Murrill aunque me inclino a pensar que es ese. Un bello árbol​​ platense​, con su ​vida y su historia​.