Una Residencia Suntuosa

Datos y fotos aportados por Carlos Williman Guia de Turismo

 

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La residencia que fuera de don Orestes Santos Pagos una de las más señoriales y populares a la vez de la ciudad de La Plata constituía en su momento allá por los años treinta la base y centro de la mayor parte de las iniciativas que surgen tendientes a un adelanto o mejoramiento de la zona.

El señor Santopagos, hombre sincero encariñado con su ciudad, que fue escenario de sus afanes y de sus éxitos, adonde con tesón y constancia habia logrado conquistar la envidiable situación que ocupaba, considera un deber ineludible prestar su adhesión moral y material a toda obra que a su juicio representase un beneficio para nuestra ciudad.

Los jardines de la mansión, con una profusión de flores y plantas de las más variadas ponían una nota de color admirable.


Por aquéllos años los modernísimos y espaciosos invernáculos repletos de raros ejemplares de plantas exóticas; los grandes jaulones con faisanes de diversas clases y pájaros de distintos países; los viveros de árboles frutales y los viñedos, eran todos cada uno en su estilo verdaderos modelos en su clase que dejaban una grata impresión en el visitante de aquellos primeros años de la ciudad.

Un poco de historia

Las tierras donde hoy se encuentran las instalaciones del Servicio, fueron dadas por Juan de Garay en merced a Pedro Álvarez Gaitán en el año 1580.
Correspondía dicha suerte a la actual franja central de La Plata, entre las calles 42 y 65 desde el Paseo del Bosque, hasta Los Hornos inclusive.
El 20 de diciembre de 1605, Pedro Álvarez Gaitán vendió su estancia, que fue adquirida por Amador Baéz de Alpoin.


En 1636 dicha merced estaba despoblada por ese motivo, Pedro Roxas y Acevedo pidió al gobernador Pedro Esteban Dávila que se le concediese dicha suerte. El mandatario accedió a tal pedido y se tazaron las tierras en $200, porque el lugar era…”lejos y no habitable por los indios”… la esposa de Roxas y Acevedo, María de Vega, heredó las tierras en 1644 y sobrevivió a su marido durante 20 años, heredando su hijo Tomás.


Éste a su vez lega a su hijo José Antonio de Roxas y Acevedo quien vende en 1735 a Francisco López de Osornio. Esta estancia pasa a manos de su nieto Eulalio López de Osornio y más tarde a la esposa de este, Francisca Nieto de López.
En 1856 José Jerónimo Iraola compró a Francisca Nieto de López en la suma de 1000 onzas de oro, una estancia en las lomas de la Ensenada, con 3400 varas de frente por lengua y media de fondo.


Su hijo Martín José Iraola fundador del pueblo de Tolosa en 1871, mandó a construir su estancia en el hoy bosque platense, formando en ese lugar una magnífica arboleda.
La ley de fundación de la ciudad de La Plata, dispuso expropiar una extensión de seis leguas cuadradas para erigir la nueva capital y formar su ejido circundante.


La primera operación expropietaria concretada, fue la correspondiente a la estancia de la sucesión de Martín José Iraola, el 14 de agosto de 1882, quedó formalizado el traslado de dominio a favor del estado provincial sobre 16221/2 cuadras cuadradas, por un total de $ 5.273.125 moneda corriente resultando un valor de $ 1.836 por hectárea.

Se adicionó a esa suma la cantidad de $ 1.176.410 moneda corriente por el edificio principal, pabellón y puestos principales y además se abonó la suma de $ 1.396.500 moneda corriente por 99.750 árboles tasados a $14 cada uno.


Las tierras que estamos tratando fueron destinadas a quintas, tocándoles los números 73, 74,107 y 108, adquiridos por Santiago Bengolea, el 20 de octubre de 1884.

  • El 7 de agosto de 1918, los Señores José Mainero y Oreste Santos Pago compran a Clemente Fraquelli y Serafín Marchetti las quintas 74 y 108, que pertenecían a Angela María Vercillo de Montero quien vende a Celia Gregoria Gibert Bergéz y Pedro F. Gibert la superficie de 33282 m2, parte de las quintas 107 y 201.
  • El 17 de julio de 1923 Celia Gibert Bergez de Chescotta y Gregoria Gibert Bergez vende una parte de la quinta 107 a la señora Albina Gamboa de Gibert.
  • El 18 de abril de 1923 José Minero vende parte de las quintas 108 y 201 al señor Oreste Santos Pago.
  • El 3 de mayo de 1929 la señora Albina Gamboa de Gibert vende la quinta 107 a Oreste Santos Pago.
  • El 19 de diciembre de 1967 los campos son adquiridos a su testamentaria compuesta por: Antonia Francisca Santos Pago de Coladeli, Daniel Oricchio y Lole Santos Pago de Romanazzi.
  • El 23 de septiembre de 1968 la señora Anita Adaglio de Di Ronzo compra la sucesión de Santos Pago.


  • El 7 de agosto de 1969 la provincia de Buenos Aires adquiere la mayor parte de la quinta 201, funcionando en un primer momento el Instituto correspondiente a Penales, después la Escuela del Servicio Correccional y en la actualidad el Servicio Penitenciario.


Vista Interior.Es importante destacar que para la construcción de la Casona, se usaron materiales que fueron traídos en gran parte desde Italia, destacándose las fastuosas estufas construidas con mármol de Carrara.


La sala de recepciones, donde otrora se practicara billar, juegos de salón y ajedrez se conserva en perfectas condiciones. Se puede apreciar también en el hall de la entrada a las dependencias de las vivienda, las obras realizadas por el pintor José Speroni que data del año 1927.


Atrapan la atención los jardines con sinuosos caminitos entre medio adornados, en su época, con rosales entre otras variedades vegetales. También existe un invernadero con calefacción donde se cultivaban orquídeas.


Siendo un anhelo histórico de los distintos directores de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario y los sucesivos jefes del mismo, obtener la declaración propuesta en el presente proyecto de ley, y obrando como antecedente la declaración de Interés Cultural de la Municipalidad de La Plata, solicito a los señores legisladores acompañen con su voto la presente iniciativa.

Reseña Quinta Oreste Santos Pago


El predio donde actualmente funciona el Instituto Superior de Formación y Capacitación del Personal Penitenciario N° 6001 ex Escuela de Cadetes fue comprado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el año 1969, el inmueble denominado Quinta Oreste Santos Pago.


Oreste Santospago había nacido en Abruzo, Italia, viene a la Argentina, con el tiempo crea su propia empresa constructora, luego construye el caserón en el lote delimitado por las calles 133, 44, 135 y 46, instalando en él las oficinas de su empresa constructora, en el vértice de las calles 44 y 135 actualmente se encuentra el despacho del Director.


Para su construcción se usaron materiales que fueron traídos en gran parte de Italia, destacando las estufas construídas con mármol de Carrara. Podemos observar que la sala de recepciones que antiguamente se usaba para práctica de billar y juego de salón, en la actualidad se conserva casi en el estado original.


De igual forma podemos admirar la obra realizada por el pintor José J. Speroni (1927) en las paredes del hall de entrada a las dependencias de la vivienda, donde actualmente se realiza la actividad administrativa del Instituto.


En lo que respecta a la flora, se destacan jardines adornados por rosales, entre otras variedades. También se encontraba un invernadero, con calefacción, donde como hobby cultivaba orquídeas.


La quinta de Oreste era destinada a visitas de personal docente y personalidades del momento. Los alumnos de la Escuela Italiana que concurrían a las visitas pasaban un ameno día de campo que incluía el aprendizaje de algunas prácticas rurales y se los homenajeaba con una chocolateada.


Otro dato relevante es que un porcentaje de la producción frutihortícola que se producía en la quinta, era destinado para repartir entre las familias que habían sufrido el drama de la guerra. 


Es dable destacar que el Senado y la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires mediante la Ley 13702 del año 2007, declararon el conjunto artístico arquitectónico que compone este predio como Patrimonio Cultural en la Provincia de Buenos Aires. 

Datos y fotos aportados por Carlos Williman Guia de Turismo