Agustín B. Gambier

Agustín Benigno Gambier

Caballero platense

 

“Personalidad múltiple en la vida política y administrativa de Buenos Aires y especialmente de La Plata, ciudad que mucho le debe a la dedicación de sus afanes e iniciativas”. El doctor Gambier nació el 28 de agosto de 1876. Era hijo de Agustín Gambier, francés que en 1887 se traslada a La Plata junto a Mariana Errecalde.

Se recibió de abogado en 1902, y en 1904 presidió la asamblea que dejó fundado definitivamente el Jockey Club, en el antiguo local de la avenida Monteverde (calle 7, actualmente), N° 781, “para fomento de la raza caballar”.

 

En el primer libro de la institución figura el acta constitutiva redactada de su puño y letra. Agustin brindó a esta entidad social sus mejores afanes de progreso durante el resto de su corta vida. “En junio de 1947, el Jockey Club, que tenía a su cargo la actividad turfística, instituyó en su memoria uno de los clásicos anuales, con el nombre de Agustín B. Gambier”.[1]  

 

[1] Diario El Día, 28/8/1976.

 

 

 

Entre las actividades políticas que realizó Agustín, se pueden destacar que fue Intendente de la ciudad de La Plata en 1917, y Senador provincial por varios periodos, de 1918 a 1920, y de 1923 hasta su fallecimiento.

A él se le debe la autoría de la ley de Minoridad, en mérito de la cual llevan su nombre la escuela 21 de Los Hornos y el Patronato de Menores de Abasto.

 

“Para matar sus ocios de los domingos, había fundado una caballeriza de la que obtuvo varias satisfacciones, algunas de ellas por intermedio de Cabo Cuarto. Gustaba de los caballos y de las carreras, como manifestaciones deportivas, con la inclinación que nace del ‘fair play’.

 

Tenía su stud, al que le dedicaba parte de los claros de su inmensa actividad profesional y pública, y en él hizo cuidar, entre otros, a Cabo Cuarto y a Langosta, que en los tiempos pasados del hipódromo supieron destacarse en las competencias”.



 

Su vida en el Jockey club

En el Jockey, fue un caballero genuinamente inspirado por altos fine sociales de convivencia.

Prolongó el relieve y la rectitud de su actuación pública, labrada al calor de auténticas virtudes ciudadanas, hombría de bien, noble ejercicio de la profesión y actitud preclara para la gestión administrativa y legislativa. Su figura se destacó en la ciudad donde lo rodeaba la estima de sus conciudadanos.[1]

“Agustín B. Gambier fue el gran artífice de la fundación. Fue el que demostró más entusiasmo. El y Farías organizaron la reunión constitutiva del club. 13 días se tardó en organizar la reunión, 13 fue el día, y bajo la advocación de ese fatídico número se creó el Club”.[2]    

Hipodrómo platense.Para el año del centenario de la Nación, Agustín y otros encargados del Jockey Club ocuparon varias semanas para realizar una fantástica ceremonia. El 1° de mayo llegó el nuevo gobernador Arias, quien remplazaba a Ignacio Yrigoyen.  La fiesta patria se celebró durante varios días, la ciudad se pintó de celeste y blanco, toda la gente llevaba escarapela, algunos llevaban banderas que se vendían a 35 pesos.

El 24 al anochecer, Agustín asistió al hipódromo donde se recreó la batalla de San Lorenzo, Belgrano y la creación de la bandera, hubo espectáculos de fuegos artificiales y una impresionante suelta de globos. El hipódromo estuvo lleno.

La Ley de Minoridad

Agustín, pensando en sus tres sobrinos que habían quedado huérfanos de niños, comienza a preparar una ley que lo hará personaje de renombre para la ciudad y la Provincia: La Ley de Minoridad.

El entonces Senador presentó el Proyecto, y fue aprobado en la Cámara. Una vez puesto en marcha, el gobernador Crotto el 7 de junio de 1920 decreta la construcción del Patronato de Menores en las tierras fiscales de Abasto, el cual recibe el nombre de Agustín B. Gambier.

En honor a este ilustre personaje platense, defensor de los derechos humanos y precursor de distintas obras de índole social, se bautizó a la parada del entonces ferrocarril provincial, ramal a Avellaneda, de 51 y 131 de La Plata con su nombre. También se dio origen al Barrio Gambier, que actualmente posee 1903 casas con 7502 habitantes.[3]

 Agustin Benigno Gambier falleció en La Plata el 15 de febrero de 1925, de un síncope cardíaco.

El ex Jockey Club

La Plata, la más joven de las capitales argentinas, capital del más viejo estado argentino, abría sus brazos a las ansias de progreso que animaba el impulso de sus constructores. Las necesidades de progreso se hacían presentes en todos sus conciudadanos. Esto no era ajeno a un grupo de personas preocupadas por sus proyecciones sociales.

Veintidós años después de fundada la ciudad de las diagonales, su forma de damero tiene espacios vacíos ocupados por casillas, donde habitan los miles de obreros y algunos empleados administrativos, cuya radicación torna imprescindible la jerarquía de la ciudad capital. Terrenos baldíos se venden a bajo costo para aumentar la incipiente población. En esa situación era más fácil edificar que poblar. En estos años de sueños de progreso y transición, había teatros y recién se había constituido el hipódromo.

 “La sociedad platense es como la High Life, por el lujo y el comfort de los pobladores. Veía caminar a la gente con galera alta y guantes. Los paseos del bosque, la avenida Iraola estaba llena de carruajes, familias como Lavié, Saldías, Dillon, Durañona, Barros, González, Ávila, Lagos, Quiroga, García, Quirno, Echague, Lecot, Risso Patrón y Gambier, se paseaban constantemente”.[4] Fundado el 13 de abril de 1904, el Jockey Club fue una institución perteneciente a estas familias tradicionales de la ciudad de La Plata.

El 19 de febrero de 1906 adquiere un terreno en la actual calle 7. Tres años después se hizo lo propio con un terreno lindero al fondo con frente a 49. Más tarde se licitó la construcción de la sede con frente a calle 7.

El 13 de abril de 1904 es la fecha de fundación. La idea surge de unos pocos vecinos preocupados en su mejor pasatiempo: el turf. En esa época, el hipódromo estaba administrado por la Comisión de Fomento del Bosque, presidida por Carlos Monsalve.

El primer objetivo de los caballeros que conformaban la Asamblea del Jockey Club fue eliminar a esta entidad, porque complicaba el trabajo de la institución. Una vez lograda la constitución de una sola entidad “la Comisión compuesta por expertos turfman, fue la encargada de escoger el lugar, que debía estar cerca de las vías que unían la ciudad con el Ferrocarril del Sud. Según Dardo Rocha, se construyó el hipódromo porque es conveniente, a pesar de haber otros edificios públicos sin hacer”.[5] Si el “circo de carreras” no hubiese sido fundado, el Jockey Club tampoco.

En 1927 se prohibe el funcionamiento del hipódromo por ley Provincial. Sus mandatarios se preocupan ya que ésta era una rama esencial del Jockey Club. Las salas de billar, esgrima, gimnasia son dotadas de los mejores elementos, ya que ahora pasan a ser el pasatiempo ideal de sus socios. Así la esgrima cobra una gran importancia en la ciudad de La Plata. El Jockey Club se convierte en el lugar de reunión de la mayoría de sus especialistas.[6]

 

El Poder Ejecutivo Provincial da en concesión la fracción de playa sobre Punta Lara en arrendamiento. Años más tarde adquiere dos terrenos más, comenzando la ampliación de la sede, habiéndose concluido la totalidad de las obras del hipódromo y conformando el Centro Cívico balneario de Punta Lara. A partir de este momento se llevó a cabo la remodelación y mejora del hipódromo. En 1952 concluye la concesión del hipódromo, siendo intervenido y sustituido en 1959 concretando su recuperación, recién, en 1971.

 

El ex Jockey Club en la actualidad

La Universidad Nacional de La Plata nació un año después de la creación del Jockey Club. En estos años era imposible pensar que prácticamente 90 años después esta entidad sería lugar de convivencia de miles de alumnos.

Desde 1991, el Jockey Club pasó a ser el ex Jockey o las nuevas aulas de Periodismo, Bellas Artes y Cine. Parece difícil imaginar que las aulas que hoy pueblan estudiantes de distintos puntos del país, fueron en su tiempo de auge, lugares donde se disputaron la vida personajes tan ilustres, como odiados de la ciudad de La Plata.

 Hoy sus paredes están pintadas con leyendas de amor, política y recordatorias. Por sus pasillos rondan estudiantes de diversas índoles políticas que muy poco tienen que ver con el viejo orden conservador. La época del verdadero Jockey Club quedó atrás, un nuevo orden está naciendo; quizá sea el verdadero despertar de una juventud que se rebela contra los valores tradicionales que presidieron sus antepasados.

Agustin Trelles

    

Hace 100 años
Dijo EL DIA el miércoles 29 de octubre de 1902:

Banquete al Dr. Gambier.-Ha sido fijado para el 8 del entrante el banquete con que los amigos del doctor Agustin B. Gambier lo obsequiarán festejando la feliz terminación de su carrera.
El banquete, que será servido por la acreditada casa de Serra, se llevará a cabo en los salones del palacio municipal.
He aquí el texto de invitación que circula:
Los que suscriben tienen en agrado de invitar a V. al banquete con que se obsequiará al señor Agustín B. Gambier, con motivo de la obtención de su diploma de doctor en jurisprudencia, y que se efectuará el jueves 8 de noviembre próximo en los salones de la municipalidad.

 

[1] Trelles, Agustín, “Arbol Genealógico”, 1995.

[2] Revista del Jockey Club, 13/4/1940.

[3] Revista “Por los Barrios”, 30/6/1996.

[4] Revista del Jockey Club, 1946.

[5] Revista del Jockey Club, 1964.

[6] La Plata, Una obra de Arte. 1882-1982.